lundi 20 décembre 2010

El mes de Muharram



Existe una sabiduría manifiesta en la alternancia de los días y las noches, y en la sucesión de los meses y los años. Es nuestra responsabilidad el utilizar los días y las noches para realizar buenas acciones y diferenciarnos de aquellos que utilizan tu tiempo en hacer el mal hasta que les llega la muerte.



Al-lah nos Ha dado dos indicadores en el día y la noche: en el día está el sol, mientras que en la noche está la luna. Con la llegada de cada nuevo día, la vida se renueva y cada adorador reúne sus energías para practicar más actos de devoción. Esto es porque Al-lah Ha comparado el dormir por la noche con la muerte, y el despertar con la resurrección. Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {Él es Quien Toma vuestras almas de noche [cuando dormís] y os las Devuelve al despertar, y Sabe lo que hacéis [durante el día]. Así, hasta que se cumpla el plazo prefijado para vuestra muerte, luego volveréis a Él y os Informará de lo que hacíais.} [Corán 6:60]

Es una manifestación de la misericordia de Al-lah hacia sus adoradores que Él Haya hecho que el sol y la luna sigan con exactitud sus cursos determinados. Observando el sol la gente puede conocer las diferentes estaciones, y observando la luna la gente puede deducir el comienzo y el final de cada mes. Al-lah Ha dividido el año en 12 meses, como Dice en el Corán (lo que se interpreta en español): {Ciertamente que el número de meses para Al-lah es doce, porque así Él lo Decretó el día que Creó los cielos y la Tierra; de ellos, cuatro son sagrados [Muharram, Rayab, Dhul Qa‘dah y Dhul Hiyyah]. Así está establecido en la religión verdadera, no obréis pues en contra vuestra [desobedeciendo a Al-lah]…} [Corán 9:36] De los cuatro meses sagrados, tres son consecutivos Dhul Qa‘dah, Dhul Hiyyah y Muharram; el cuarto es Rayab, que está entre los meses de Yumada Al Ajirah y Sha’ban.


Un ejemplo de la sencillez de la religión de Al-lah es que el cálculo del comienzo y del final de cada mes islámico se basa en la observación de la luna. Por lo tanto, toda persona se informará fácilmente sobre cada nuevo mes sin importar si sabe leer o no. La llegada de un nuevo mes se conoce por la aparición de la luna creciente en el occidente después del ocaso; una vez que la luna creciente se manifiesta, un mes ha llegado a su fin y un nuevo mes comienza. Así, también sabemos que el día comienza en el ocaso y no en la media noche, porque el primer día del mes se maraca por el ocaso del último día del mes anterior.


El calendario islámico fue introducido por primera vez durante la era del Amir de los Creyentes, ‘Umar ibn Al Jattab, que Al-lah Esté complacido con él, 16 ó 17 años después de la Hégira o emigración del Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam. ‘Umar, que Al-lah Esté complacido con él, buscó el consejo de la gente sobre cuándo debía comenzar el calendario Hiyri. Algunos opinaron que debía comenzar desde el nacimiento del Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam; mientras que otros pensaron que debía comenzar desde el primer día en que el Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, inició su misión. Otro grupo creía que el calendario debía comenzar desde la emigración, y un último grupo sostenía que debía comenzar desde la muerte del Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam.


‘Umar, que Al-lah Esté complacido con él, estuvo de acuerdo con quienes deseaban que el calendario islámico comenzara con la Hiyrah del Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, debido al hecho de que esto marcaba el punto en la historia cuando Al-lah Diferenció entre la verdad y la falsedad al Darle al Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, poder real y autoridad, que se manifestaron en la forma del primer Estado Islámico.


Los compañeros también fueron consultados sobre en qué mes debía marcarse el comienzo del año. ‘Umar ibn Al Jattab y ‘Uzman ibn Affan, que Al-lah Esté complacido con ellos, escogieron Muharram debido a que es un mes sagrado y porque sigue al mes de Dhul Hiyyah, el mes en que los musulmanes realizan el Hayy o peregrinaje, el último pilar del Islam que Al-lah Ha Impuesto sobre los musulmanes. Muharram también sigue al mes en que el Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, les juró lealtad a los Ansar (sus seguidores de Medina) para emigrar a Medina, y este juramento de lealtad fue uno de los actos introductorios de la emigración. Debido a todas estas razones, Muharram fue considerado el mes más conveniente para marcar el inicio del calendario islámico.


Debemos estar agradecidos con Al-lah por tan sencillo método de cálculo. La Nación Islámica debe tener una identidad distintiva e independiente, derivada únicamente de la esencia del Islam. Es responsabilidad de la Nación Islámica el distinguirse de las otras naciones en cuanto a los valores morales, los modales y la forma de vida en general. Esta no puede ser una nación subordinada que tienda a imitar ciegamente a otras; esta clase de imitación ciega no trae ningún bien ni evita ningún mal. Por el contrario, podría hacer que la Nación Islámica se vuelva débil y dependiente de otras, lo cual causaría que olvidara sus glorias pasadas. Esta nación nunca será reformada excepto siguiendo la misma metodología que la reformó en el pasado.


Hemos aprendido que el día comienza en el ocaso, el mes comienza una vez que la luna creciente es avistada, y que el año comienza del día de la emigración del Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam. Este es el método seguido por los musulmanes del pasado; los juristas registraron las fechas de acuerdo con este método en sus libros al tratar diferentes temas, tales como la época de pagar las deudas y otros asuntos similares.


Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {Y un signo [que evidencia el poder divino] es la noche que le sucede al día, y quedan entonces a oscuras. Y el Sol orbita como le fue designado; ello es un decreto del Poderoso, Omnisciente. Y a la Luna le Decretamos sus fases, hasta que [va menguando y] parece una rama seca de palmera [luego entra en creciente otra vez]. No le es posible al Sol alterar su curso [apareciendo de noche] y así alcanzar a la Luna, ni la noche puede adelantarse al día; todos los astros circulan por sus órbitas.} [Corán 36:37-40]


Fuente: http://islamweb.net/esp/index.php?page=articles&id=155781

dimanche 28 novembre 2010

La confianza en Dios


Fuente: http://knowingallah.com/V2/Document.aspx?lang=es&id=916


Querido lector, hemos hablado acerca de la fe en Dios y la diferencia entre el creyente y el musulmán. En este artículo, cuento una historia que leí en uno de los sitios web, y encontré en ella la buena lección para aquellos que querían saber la verdad de la fe; permítame, querido lector, contarla:



“Se dice que uno de los entusiastas del Alpinismo decidió escalar la montaña la más alta del mundo y la más peligrosa. Después de haber preparado para esta tarea peligrosa, empezó a subir a la montaña llevando con él todo lo necesario para alcanzar su sueño… Las horas pasaron rápidamente, y, sin dar cuenta, la noche lo sorprendió con su oscuridad, y había llegado a la media distancia, y el regreso fue mucho más difícil que de continuar el viaje, el hombre no tenía otro remedio que seguir su camino en la oscuridad total y el frío, sin saber lo que le esconde ese camino oscuro.


Después de otras horas con más esfuerzo, y antes de llegar a la cima, el hombre perdió su equilibrio y cayó de la cima de la montaña pocos pasos antes de lograr su gran avance o tal vez menos de unos momentos. Los acontecimientos más importantes de su vida pasaron ante sus ojos rápidamente mientras se chocaba con las rocas de la montaña, él sostuvo la cuerda que estaba atada a su cintura desde el inicio del viaje, y afortunadamente, el gancho de la cuerda estaba bien colgando de la otra parte en una de las rocas de la montaña.


El hombre encontró a si mismo balanceándose en el aire…nada bajo sus pies excepto un espacio sin fronteras, y sus manos llenas de sangre aferradas a la cuerda con el resto de su determinación y persistencia. En medio de esta noche y su crueldad, tomó su respiración como un hombre que le devolvió la alma, sostiene la cuerda en busca de cualquier esperanza de supervivencia con desesperación.


El hombre gritó: “¡Dios, Dios, sálveme!”


Una voz penetró en la tranquilidad respondiéndole dentro de su mente: “¿Qué quieres de tu Señor?”


El hombre dijo con entusiasmo: “¡Sálveme, oh Señor!”


Le respondió el sonido: “¿Crees que el Señor verdaderamente es capaz de salvarte?”


El hombre respondió: "Creo sin duda mi Señor, ¿y quién excepto mi Señor puede salvarme?”

La respuesta fue: "¡Así que deja la cuerda con la que lo manejas!”


Después de un momento de vacilación no duró mucho tiempo, el hombre se adjuntó a su cuerda más y más.


Al día siguiente, el equipo de rescate encontró el cuerpo de un hombre a una altura de un metro de la superficie de la tierra, sosteniendo en su mano una cuerda, y totalmente congelado por el frío.
¡A una altitud de sólo un metro de la superficie de la tierra!!


¿Y usted, querido lector?
¿Usted ha dejado la cuerda?
¿Todavía cree que sus cuerdas van a salvarle?

Si en el medio de su dolor y sus problemas... cuente en su sabiduría y su inteligencia y no cree en la capacidad de Dios para arreglar sus cosas para usted y ayudarle... Asegúrese de que le falta mucho para saber el significado de la fe...


Si usted piensa que su jefe es el que tiene el derecho de mejorar su situación, esta una nueva cuerda imaginaria que usted se sostiene a ella.


Y si usted piensa que su hacienda, su puesto, o su familia le hacen no necesita a Allah, esto es mucho más extraviado.


Tiene que confiar en Él; y la fe verdadera en Él y la confianza en Él es confiar en Él y en lo que tiene, porque es mayor y más duradero que lo que usted tiene en su vida terrenal, y ponerse en manos de Allah confiando en Su buena gerencia.

Ese cuento alegoría ha señalado a nuestra atención que nos podemos olvidar, cuando estamos acercándonos a nuestro sueño, de los derechos de Dios para nosotros, y que la ambición con su brillo puede hacernos ciegos y abruma la mente, y nos hace en el largo plazo, no vemos que sólo nuestras manos que obran, nuestros pies que andan, y nuestra mente que piensa; y nos hace olvidar La Mano Superior que está detrás de todo esto, y no recordamos de Dios que en tiempos de crisis, angustia, y de necesidad.

Pero el que no se acostumbra a confiar en las órdenes de Dios, su certidumbre no sería vivo y honesto.


La cuerda en el cuento anterior no es que “las razones” que, a pesar de su importancia y nuestra necesidad a ella, sin embargo, ella sola sin ser acompañada con fe y certeza, no es capaz de rescatarnos, o tal vez incluso nos envanecemos de ella y nos hace llegar al peligro, y nos encontramos perdidos y deteriores, ¡y no queda al camino de la salvación que solo dos pasos, o dos metros!.

5 sunan a poner en práctica al escuchar el llamado a la oración






Dice Ibn Al Qaim -que Allah se apiade de él-:


Hay cinco sunan que se practican al escuchar el Adhan (1)


La primera: Contestar al almuédano
La prueba: Dijo el Mensajero de Allah –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él -:


“Cuando el almuédano dice: “Allah es más grande, Allah es más grande”. Y alguien de vosotros repite: “Allah es más grande, Allah es más grande”. Luego dice el almuédano: “Atestiguo que no hay otra divinidad salvo Allah”. Y repite (alguien de vosotros): “Atestiguo que no hay otra divinidad salvo Allah”. Luego dice el almuédano: “y atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Allah”. Y repite: “y atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Allah”. Luego dice el almuédano: “Acudid a la oración”. Y repite: “no hay fuerza ni poder sino en Allah”. Luego dice:






“Acudid a la salvación”. Y repite: “No hay fuerza ni poder salvo en Allah”. Luego dice el almuédano: “Allah es más grande, Allah es más grande.” Y repite:


“Allah es más grande, Allah es más grande.” Luego dice el almuédano: “No hay otra divinidad salvo Allah”. Y repite: “No hay otra divinidad salvo Allah” con el corazón, (con sincerad), entrará al Paraíso.”


Relatado por Muslim.


La segunda: Pedir bendiciones para el Profeta –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-

La prueba: Dijo el Mensajero de Allah –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: “Cuando escuchéis al almuédano, repetid lo que él pronuncia, y pedid las bendiciones de Allah para mí”. Todo aquel que pida bendiciones para mi recibirá para él mismo diez bendiciones de Allah.”


Relatado por Muslim


La tercera: Pedir a Allah la Wasilah para su Mensajero –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-


La prueba: Dijo el Mensajero de Allah –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: “Cuando escuchéis al almuédano, repetid lo que él pronuncia, y pedid las bendiciones de Allah para mí. Todo aquel que pida bendiciones para mi recibirá para él mismo diez bendiciones de Allah. Luego pedid a Allah, Al-Wasilah para mí el cual es el lugar del Paraíso destinado sólo para uno de los siervos de Allah y yo espero ser ese siervo. Y entonces quien pida que se me conceda Al-Wasila, se asegurará mi intercesión”. Relatado por Muslim.






Y dijo –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- : “Y quién dice luego de escuchar el adhan: “Al-lahumma Rabba hadhihi da'wuati tamma wa as-salaatil qa-‘ima, ati Muhammad al-wasilata wal fadila wa ab’azhu maqaman mahmudan al-ladhi uaâdtah”


("¡Oh Al-lah! Señor de este llamado perfecto, y de esta oración establecida, concede a Muhammad, Al Wasilah y Al Fadilah y Concédele la posición elogiada que le Has Prometido), será merecedor de mi intercesión” Relatado por Al Bujari (2)


La cuarta: Decir: “Me complazco con Allah como Señor, con el Islam como religión y con Muhammad – que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- como Mensajero”


La prueba: Dijo el Mensajero de Allah –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: “Quién dice luego de escuchar al almuédano: “y yo atestiguo que no hay otra divinidad salvo Allah, único sin asociados, y que Muhammad es su siervo y mensajero. Me complazco con Allah como Señor, con el Islam como religión y con Muhammad –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- como mensajero, Allah le perdonará sus pecados.” Relatado por Muslim.




La quinta: Pedir para sí mismo lo que quiera


La prueba está en el relato de Abi Daud, de Abdillah Ibn Amru –que Allah esté complacido con él- quién dijo al Mensajero de Allah –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-:


“Los que llaman a la oración son mejores que nosotros”. Dijo entonces el Mensajero de Allah –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él: “Di lo que dicen (repite lo que dicen) y al terminar, pide y te será concedido”


En el relato de Atirmidhi, de Anas –que Allah esté complacido con él-, del Mensajero –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- quién dijo: “La súplica entre el Adhan y la Iqama (3) no es rechazada”.


Hermanos y hermanas, aprendamos estas sunnah, enseñémoslas a la gente para difundir la Sunnah de nuestro amado Profeta –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-.






(1)El Adhan:


es el anuncio de que el tiempo de un Salât en particular ha comenzado. Este aviso se hace con palabras específicas, y con el propósito de llamar a las personas a orar en congregación. Es un rasgo distintivo de la sociedad islámica y su práctica religiosa. Es obligatorio para toda sociedad islámica establecerlo.


Las palabras del Adhân son:






Allahu Akbar, Allahu Akbar ; Allahu Akbar, Allahu Akbar ,

“Allah Es El más Grande” (se repite 4 veces)


Ash-hadu an la ilaha illa-Allah, Ash-hadu an la ilaha illa-Allah


“Atestiguo que nadie tiene el derecho de ser adorado salvo Allah” (dos veces)


Ash-hadu an-na Muhammadan Rasul-ullah, Ash-hadu an-na Muhammadan Rasul-ullah


“Atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Allah” (dos veces)


Haiya 'ala as-Salâh, Haiya 'ala as-Salâh

“Venid de prisa hacia el Salât” (dos veces)


Haiya 'alal-Falâh, Haiya 'alal-Falâh


“Venid de prisa hacia el éxito, la felicidad” (dos veces).


Allahu Akbar, Allahu Akbar,


“Allah Es El más Grande” (dos veces)


La ilaha illa-Allah

“Nadie tiene el derecho de ser adorado salvo Allah” (una vez). Nota: En la llamada para la oración del Fayr (del alba) se agrega luego de Haiya 'alal-Falâh:


As-Salatu Jairum minan naum , As-Salatu Jairum minan naum


“El Salât es mejor que dormir” (dos veces)


Fuente: http://www.nurelislam.com/OracionFotos/index.html


(2)http://www.islamweb.net/esp/index.ph...cles&id=149877


(3)El Iqâmah es igual que el Adhân, pero se realiza inmediatamente antes de iniciar la oración obligatoria, para así congregar a las personas en la mezquita en filas ordenadas. Las palabras del Iqâmah son las siguientes:






Allahu Akbar, Allahu Akbar,

“Allah Es El más Grande” (dos veces)


Ash-hadu an la ilaha il-la-Allah

“Atestiguo que nadie el derecho de ser adorado salvo Allah” (una vez)


Ash-hadu an-na Muhammadan Rasul-ullah


“Atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Allah” (una vez)

Haiya 'ala as-Salâh


“Venid con prisa hacia el Salât” (una vez)


Haiya 'alal-Falah


“Venid con prisa hacia el éxito, la felicidad” (una vez)


Qad Qâmatis-Salâh , Qad qâmatis-Salâh


“Se ha establecido el Salât” (dos veces)

Allahu Akbar, Allahu Akbar,


“Allah Es El más Grande” (dos veces)

La ilaha il-la Allah

“Nadie tiene el derecho de ser adorado salvo Allah” (una vez)

Fuente: http://www.nurelislam.com/OracionFotos/index.html





Por : Imam Ibn Qaim Al Yawzia


Traducido por: Umm Ayman


Fuente: Extraído del libro Al wabil Asayeb minal kalimi atayeb

La Sunnah cuando llueve

Dejar voluntariamente que la lluvia moje parte del cuerpo cuando empieza a llover





Abu Daud n° 5100, Ahmad Vol3/133 y 267, Anasai’ en Al Kubrah n° 1849, Al Bujari en Adab Al Mufrad n°571 e Ibn Abi Asim en su obra Asunnah Vol3/ 464 relatan que cuando empezaba a llover, el Mensajero de Allah -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, descubría una parte de su cuerpo y la exponía a la lluvia.






El hadiz es el siguiente: Anas -que Allah esté complacido con él- ha relatado:






Un día, mientras estábamos con el Mensajero de Allah -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, empezó a llover, entonces descubrió su vestido de tal manera que la lluvia lo mojó. Le preguntaron porque lo había hecho y respondió porque la lluvia provenía de Allah.






Puntos que hay que retener del hadiz:


-El agua de la lluvia es pura y bendita, precisamente porque no alcanzó la tierra sobre la cual han desobedecido a Allah. (Punto sacado de la explicación de Sahih Muslim del Shej Ar-Rajahi).


-Es recomendable cuando empiece a llover dejar que la lluvia moje una parte del cuerpo.


-El hecho de que el Profeta -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- no ordenó a sus compañeros hacer lo mismo que él, es una prueba de que no es una obligación sino algo recomendable. (Punto sacado de la explicación de Bulugh Al Maram del Shej Al Uzaimin)


-Preguntar al Noble Profeta -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- al verle poner en práctica algo desconocido. (Punto sacado de la explicación del Adab al Mufrad del Shej Abu Loqman As-salafi).




En el comentario de este hadiz, el Imam An-Nawawi dijo:


“Y en este hadiz hay la prueba sobre la cual se basan nuestros compañeros para afirmar que es recomendable cuando empiece a llover, descubrir una parte del cuerpo que no sea del awrah a fin de exponerla a la lluvia. [...]”






El Shej Abdul Aziz Ibn Baz (en su colección de Fatawa Vol13 Pág. 64) afirma:


“Esto demuestra que es recomendable para el hombre descubrir una parte de su cuerpo (tal como el brazo o la cabeza) y dejarla mojarse por la lluvia como lo hizo el Mensajero de Allah -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. Lo que ha sido legislado entonces es que el musulmán se quite por ejemplo el turbante o que arremangue su manga para que la lluvia le moje la cabeza, el brazo, el tibia…etc. y el resto de los miembros que le está permitido enseñar ante la gente como el pie, el tibia, la cabeza, la mano…”


Shej Salih Al Fawzan explica en su (explicación de Bulugh Al Maram, comentario del hadiz 541 del capítulo de la lluvia):


“El agua de la lluvia es bendita y pura, por eso es recomendable para el musulmán salir por ejemplo cuando empiece a llover y mojar una parte de su cuerpo (cabeza, mano, pie…) y luego pronunciar la súplica que el Mensajero de Allah -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- solía pronunciar cuando llovía.”


El shej Abdul Mohssin Al Abbad (en su explicación de Sunan Abi Daud K7n°370


20mn:35seg) y el shej Abdul Aziz Ar-Rajahi (en su explicación de Bulugh Al Maram Vol1 Pág.269) lo citan también.



Al practicar esta sunnah, el musulmán pronuncia la súplica de la lluvia:



“¡Oh Al-Lah! (Concédenos que esta lluvia sea) una lluvia benefactora”.


اللَّهُمَّ صَيِّباً نَافِعاً

Allâhumma sayyiban nâfi'an.






El creyente dice después de cesar la lluvia:






“Se nos ha concedido lluvia por gracia y misericordia de Allah”


مُطِرْنَا بِفَضْلِ اللَّهِ وَرَحْمَتِهِ

Mutirnâ bi-fadli l-lâhi wa rahmatihi.






Cabe mencionar que hay momentos en los que las súplicas son más susceptibles que sean aceptadas como a la hora de romper el ayuno, entre el adhan y la iqama, al ver la kaaba, y cuando llueve…etc.






Preparado por : Mounib Abou Houdheyfa Al Ifriqy
Traducido por: Umm Ayman

mercredi 20 octobre 2010

Una perspectiva islámica sobre Halloween







Fuente: www.islamweb.net



Cada año, durante la noche del 31 de octubre, millones de niños a lo largo de Norte América pintan sus rostros, visten disfraces y van puerta por puerta pidiendo dulces. Los adultos a menudo decoran sus casas con figuras fantasmales, tallan rostros tenebrosos en calabazas y ponen velas dentro de ellas. Desafortunadamente, entre los millones de norteamericanos que siguen esta costumbre, hay también muchos musulmanes. Este artículo aclarará el significado y los orígenes de Halloween y por qué los musulmanes no deben participar de esta celebración.


Orígenes del festival de Hallowwen


El antiguo festival celta (Irlanda/Escocia/Gales) llamado Samhain es considerado por muchos historiadores y eruditos como el predecesor de lo que hoy en día es Halloween. Samhain era el Año Nuevo de los paganos celtas. También era el Día de la Muerte, un tiempo en el que se creía que a las almas de aquellos que habían muerto durante el año se les permitía el acceso a la “tierra de los muertos”. Muchas creencias tradicionales y costumbres asociadas con Samhain continúan siendo practicadas actualmente el 31 de octubre. La más notable de esas costumbres es la práctica de dejar ofrendas de comida y bebida (ahora dulces) a los bromistas enmascarados y disfrazados, y la realización de fogatas. Elementos de este festival fueron incorporados al festival cristiano de All Hallow’s Eve o Hallow-Even, la noche antes del día de Todos los Santos (Hallows). Con el tiempo, el nombre Hallow-Eve dio como resultado al nombre Halloween. Hasta tiempos recientes, en algunas partes de Europa se creía que durante esta noche los muertos caminaban entre ellos y que los brujos y brujas volaban a la media noche. Como preparación para esto, se armaban fogatas para protegerse de esos malévolos espíritus.


Alrededor del siglo XIX, las bromas de las brujas fueron reemplazadas por trucos de los niños. Los espíritus de Samhain, que una vez se creían que eran salvajes y poderosos, ahora son reconocidos como malvados. Los cristianos devotos comenzaron a rechazar este festival. Ellos descubrieron que los supuestos dioses, divinidades y otros seres espirituales de las religiones paganas eran engaños diabólicos. Las fuerzas espirituales que la gente experimentaba durante este festival eran de hecho reales, pero eran manifestaciones del demonio, quien desvía a la gente hacia la adoración de falsos ídolos. Por esta razón, ellos rechazaban las costumbres asociadas con Halloween, incluyendo todas las representaciones de fantasmas, vampiros y esqueletos humanos, y las de demonios y otras criaturas del mal. También, se debe notar que muchos adoradores de Satanás consideran la noche del 31 de octubre como su noche más sagrada. Y muchos cristianos devotos hoy en día continúan distanciándose de esta festividad pagana.


La perspectiva islámica


La fe es el fundamento de la sociedad islámica, y el Tawhid (la creencia en la unicidad de Al-lah) es la esencia de esta fe y el corazón mismo del Islam. La protección de esta fe y de este Tawhid puro es el objetivo principal de todas las enseñanzas y legislaciones islámicas. Para poder mantener a la sociedad musulmana purificada de todo rastro de idolatría y remanentes de errores, se debe librar una guerra continua en contra de todas las costumbres y prácticas originadas de la ignorancia de la guía divina de las sociedades y del error de la adoración a ídolos.


Nuestro amado Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam, nos dio una severa advertencia: “¡Quien imita a una nación, es uno de ellos!” [Abu Dawud] Los musulmanes deben prestar atención a esta advertencia y evitar copiar o imitar a los kufar en sus celebraciones. El Islam prohíbe enfáticamente a los musulmanes seguir las costumbres religiosas o sociales de los no musulmanes, y especialmente de los idólatras o quienes adoran al demonio. El Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: “Por Aquel en Cuyas Manos está mi vida, se les ha ordenado practicar el bien y prohibir el mal, o (de lo contrario) ciertamente Al-lah los afligirá con tormentos. Y en adelante, incluso sus Du’a (súplicas) no serán aceptadas”. [At-Trimidhi] Desde el punto de vista islámico, Halloween es una de las peores celebraciones debido a sus orígenes e historia y está prohibido, es HARAM, incluso si en esas prácticas hay algunos elementos que parecen buenos o inofensivos, como se evidencia por las palabras del Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam: “Toda innovación (en nuestra religión) es un desvío, incluso si la gente la considera como algo bueno”. [Ad-Darimi] Incluso si se sostiene que la celebración de Halloween hoy en día no tiene nada que ver con la adoración al demonio, sigue siendo prohibida para los musulmanes participar de ella. Si los musulmanes comienzan a tomar parte en tales costumbres, es un claro signo de debilidad de la fe y de que hemos olvidado o rechazamos rotundamente la misión de nuestro Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, quien vino a purificarnos de las costumbres, supersticiones y falsas prácticas de la Yahiliah (la era preislámica).


Los musulmanes tienen la obligación de no imitar ni la conducta ni las costumbres de los no musulmanes ni cometer sus indecencias. La imitación de la conducta afectará la actitud de un musulmán y puede crear un sentimiento de simpatía por las formas indecentes de vida. El Islam busca limpiar al musulmán de toda conducta y hábito inmoral, y así allanar el camino para que el Corán y la Sunna sean la fuente pura de la auténtica conducta y pensamiento islámicos. Un musulmán debe ser un ejemplo para otros en la fe, la práctica, la conducta y el carácter moral, y no un ciego imitador dependiente de otras naciones y culturas.


Incluso si la persona decide seguir las prácticas exteriores de Halloween, sin conocer el significado profundo o fondo histórico de estas costumbres, sigue siendo culpable de caer en este festival pagano. Indudablemente, incluso después de escuchar la verdad, algunos musulmanes seguirán participando del Halloween y enviando a sus hijos a pedir dulces, y tratarán de justificar esto diciendo que lo hacen únicamente para que sus hijos sean felices. Pero, ¿cuál es el deber de los padres musulmanes? ¿Es seguir los deseos de sus hijos sin objeciones o moldearlos dentro del correcto marco islámico como está establecido en el Corán y la Sunnah? ¿No es a caso la responsabilidad de los padres musulmanes impartir el correcto entrenamiento e instrucciones islámicas a sus hijos? ¿Cómo se puede cumplir con este deber si en lugar de instruir a los hijos en el Islam los padres permiten y animan a sus hijos a aprender las costumbres de los incrédulos? Al-la Expone a este tipo de gente en el Corán: {Por cierto que les Enviamos la Verdad, pero ellos [los incrédulos] la desmienten.} [Corán 23:90]


Los padres musulmanes deben enseñar a sus hijos a alejarse de las prácticas de la falsedad y a no imitar a los no musulmanes en sus costumbres y festivales. Si se les enseña a los niños a sentirse orgullosos de su herencia islámica, ellos mismos se abstendrán, in sha Al-lah, del Halloween y otras celebraciones no musulmanas, como los cumpleaños, aniversario, Navidad, San Valentín, etc. El Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: “No vendrá la Hora Final hasta que mis seguidores no copien las acciones de las naciones anteriores y los sigan muy de cerca, palmo a palmo y pulgada por pulgada”. [Bujari] El Islam es una religión pura, sin ninguna necesidad de acomodarse a ninguna costumbre, práctica o celebración que no sea parte de éste. El Islam no hace distinción entre “lo secular y lo sagrado”; la Shari’ah debe regir todo aspecto de nuestra vida.


Dijo el Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam:


“Ustedes deben mantener mi Sunnah y la Sunnah de los Califas rectamente guiados y aferrarse a ella con firmeza. Tengan cuidado con los asuntos inventados, porque todo asunto nuevo es una innovación, y toda innovación es desvío”. [Bujari]


“Cuando la gente ve a una persona cometiendo una mala obra, pero no estira su mano para evitar que él o ella la realice, es probable que Al-lah Castigue a ambos”. [Abu Dawud, Nasa’i, At-Tirmidhi]


“Quien imita a una nación es uno de ellos”. [Abu Dawud]


Qué hacer en Halloween


Hemos establecido, sin lugar a dudas, que la celebración de Halloween es absolutamente prohibida en el Islam. Esto es HARAM. La pregunta que surge es qué hacer durante esa noche. Los padres musulmanes no deben enviar a sus hijos a pedir dulces la noche de Halloween. Debemos decirles a nuestros hijos por qué no celebramos Halloween. La mayoría de los niños son muy receptivos cuando se les enseña con sinceridad, y especialmente cuando se les demuestra en la práctica la alegría de sus propias celebraciones y tradiciones islámicas. Se les debe enseñar sobre las dos fiestas de ‘Id. También, se les debe mencionar que, incluso los musulmanes que se quedan en casa y dan dulces a quienes vienen a pedir a su puerta, aún están participando en este festival. Para poder evitar esto, deja las luces de enfrente apagadas y no abras la puerta. Educa a tus vecinos sobre nuestras enseñanzas islámicas. Infórmales de antemano que los musulmanes no participamos de Halloween, y explícales las razones de por qué no lo hacemos. (Dales la copia de este artículo si es necesario.) “Una persona que llama a otra a la guía será recompensada, al igual que quien acepte el mensaje”. [At-Tirmidhi]


Finalmente, debemos recordar que somos completamente responsables ante Al-lah por todas nuestras acciones y obras. Si después de conocer la verdad no abandonamos nuestras prácticas antiislámicas, nos arriesgamos a ser merecedores de la ira de Al-lah, como Él Mismo nos Advirtió en el Corán: {…Y que aquellos que desobedezcan las órdenes del Mensajero de Al-lah [y rechacen su Mensaje] estén precavidos, no sea que les sobrevenga una desgracia o les azote un severo castigo.} [Corán 24:63] Este es un asunto serio y no debe ser tomado a la ligera. Y Al-lah Sabe mejor. Que Al-lah nos Guíe, nos Ayuda a permanecer en el camino recto y nos Salve de todas las desviaciones e innovaciones que conducen al fuego del Infierno.






mardi 20 juillet 2010

Nuevo blog sobre Ramadán






El mes de Ramadán está a las puertas, y es un momento especial en el que aprovechar y mejorar nuestra Ibadaah y nuestra Intención, y buscar un acercamiento más ante Allah.

Con el propósito de facilitar una ayuda para aquellos hermanos y hermanas de habla hispana con el permiso de Allah y buscando sólo la complacencia de Allah azza wajal, hemos creado este nuevo blog recopilando fatawaas y textos ya existentes con nuevas y exclusivas traducciones entre varias hermanas.




Baraka Allah fikunnah hermanas

Sólo una mujer fuerte puede manejar un hogar



Existe un antiguo proverbio mexicano que dice: “La casa no descansa sobre el suelo sino sobre la mujer”. Una mujer fuerte es la base de una familia sólida; ella la mantiene unida y la protege. Una mujer dirige y protege a sus hijos, sirve y atiende a su esposo, y se protege y respeta a sí misma. Si una mujer puede asegurar su propia fortaleza, podrá asegurar la solidez de su hogar y su familia.



Entonces, ¿cómo puede una mujer asegurar su fortaleza y habilidades para así mantener su hogar funcionando sin problemas? La realidad es que existen docenas de herramientas que se puede emplear para asegurar un hogar eficiente y una bien dirigida familia.



Sonrisas y saludos de paz

Todos sabemos el significado de una sonrisa, ella es considerada la forma más pequeña de caridad; entonces, imagínate despertando en la mañana y sonriendo a tu esposo e hijos. Una sonrisa cálida y un sincero saludo de paz (salam) pueden ser la base para un buen día. Antes siquiera de que el día haya comenzado, puedes ganar recompensa tan solo sonriendo. Agrega un bien intencionado “Assalamu alaikum” y te estarás encaminando por la dirección correcta.


Pero, ¿cuántas de nosotras realmente nos tomamos unos cuantos segundos para hacer esto cada mañana? O, en lugar de esto, ¿nos levantamos quejándonos por el despertador, por vestir a los niños, por que tomen el desayuno y luego se marchen al colegio? Y, ¿cómo saludamos a nuestro esposo por la mañana? ¿Le ofrecemos un amoroso salam o solo un rápido recordatorio de que traiga leche de regreso a casa?


Una sonrisa es una herramienta sencilla que puede arreglar muchos de los conflictos sociales y domésticos de hoy en día. Una sonrisa no solo ilumina el día de alguien más, sino que también hará que te sientas mejor. Pruébalo. Es difícil que te enojes con tus hijos si aún estás sonriendo.



Servir y proteger


Una sonrisa es solo el principio. Ella no puede hacer que los niños se vistan y vayan al colegio sin protestar. Servir y proteger no es solamente el lema del departamento de la policía; toda madre está de acuerdo con esto cuando se casa e inicia una familia. Una mujer debe servir y proteger su familia de los incontables vicios y maldades. Sin embargo, la forma en que ella los puede proteger es un tanto difícil de identificar. Primero, ella puede servir bien a su familia respetándolos, tanto a los más pequeños como a los más grandes; proveyendo a su familia un hogar limpio y seguro, ella está sirviendo a su esposo y a sus hijos simultáneamente.


Una mujer que sirve bien a sus hijos es la que puede bañarlos, vestirlos y alimentarlos sin demasiadas complicaciones. Una mujer que sirve bien a su esposo es la que puede mantener su casa funcionando con armonía, maneja bien el presupuesto y es eficiente con sus deberes. Una mujer fuerte no pierde su tiempo y dinero imprudentemente. Por el contrario, su esposo confía en ella para manejar los asuntos familiares. Ella es la cabeza del hogar cuando su esposo está en el trabajo y, por lo tanto, ella es responsable del buen funcionamiento de la familia. Al servir a su esposo, ella se preocupa por sus responsabilidades: por su hogar, por sus hijos y por sí misma como esposa.


Hacer el Salah juntos para permanecer juntos


Una mujer fuerte no puede proteger su familia por sí sola. Solo Al-lah Puede ofrecer completa protección; por tanto, una mujer fuerte sabe esto e introduce la oración y las súplicas dentro de la rutina diaria de su familia. Una mujer que ha construido un fundamento sólido para su familia enseñará a sus hijos a hacer el Salah y Du’ah, les enseñará a pedir buscar el perdón de Al-lah y Sus bendiciones.


Además, ella animará a su esposo e hijos a realizar el Salah juntos. Todos hemos escuchado o leído en stikers en los automóviles: “Una familia que reza unida permanece unida”. Este es el fundamento de una familia sólida, y el buen manejo de la familia depende de la unidad.


Los niños pasan entre 6 y 8 horas al día en la escuela, y el tiempo que pasan juntos, con la familia en casa, es limitado. Por lo tanto, la persona que pasa más tiempo en la casa por lo general es la madre, lo cual conlleva una carga de responsabilidad. En muchos casos los niños asisten a escuelas no-islámicas, y por esto los valores y la educación islámica que reciben diariamente es de la madre. Ella es el mejor ejemplo de qué hacer y qué no hacer. Entonces, las madres deben ser conscientes de esta responsabilidad y asegurarse que están mostrando el mejor ejemplo posible.


Ya sea que la madre esté cocinando algo o leyendo el Corán o cambiando un bombillo, sus hijos la están observando. Ellos están observando incluso si no están escuchando. Es por eso que es de suma importancia que una madre sepa que siempre está “en servicio”; ella siempre es el centro de atención de sus hijos. Piensa sobre cómo manejas ciertas situaciones y luego decide si es tiempo de cambiar tus acciones. ¿Cómo manejas las situaciones de ira, alegría, desesperación o miedo? Lo que tú haces o dices en esas situaciones es importante. Debemos recordar buscar la ayuda de Al-lah cuando la necesitamos y debemos recordad siempre mostrar gratitud hacia Él. Cuando hacemos la oración debemos hacerlo juntos; cuando recitamos el Corán o hacemos Du’ah debemos hacerlo en voz alta; cuando leemos el Corán debemos hacerlo ante la vista de nuestros hijos; y cuando vamos a visitar a una amiga enferma debemos llevar a nuestros hijos con nosotras.


La lista es virtualmente infinita sobre cómo podemos enseñar a nuestros hijos a ser los mejores musulmanes posibles. Los niños observan y escuchan, y luego reflejan lo que ven y oyen. Es a la madre a quien los hijos imitarán y copiarán. Hagamos que sea algo bueno lo que ellos imiten.



20 preguntas


Existe algo que incluso cualquier madre puede hacer para aprender sobre sus hijos. ¡Haz muchas preguntas! Una buena madre es la que sabe cómo hacer funcionar su hogar eficientemente. Una gran madre sabe esto y sobre lo que sus hijos se ocupan al mismo tiempo. ¿Haces suficientes preguntas? ¿Qué tan bien conoces a tus hijos? ¿Qué tan bien conoces a tu esposo? Probablemente sepas lo que a tu familia le gusta y le disgusta; pero, ¿conoces las debilidades de tu esposo y cómo apoyarlo? ¿Sabes cuáles son los miedos de tus hijos y los ayudas a superarlos? Los niños siempre hacen muchas preguntas, especialmente “¿por qué?”. Nosotros también debemos aprender a preguntar “¿quién?”, “¿qué?”, “¿cuándo?” y “¿dónde?”.


Y esto no se trata de entrometerse y espiar, sino de interesarse por lo que tu familia está haciendo. Pregunta a tu esposo sobre su día en el trabajo, pregunta a tus hijos sobre la escuela, descubre lo que están haciendo y cómo lo están haciendo. Una buena madre sabe lo que sus hijos están haciendo sin tener que esperar un informe de la escuela. Haz tu propia tarea y asegúrate que continúas con tu familia.


Nadie puede decir que el trabajo de una madre es fácil, y parece que se hace más difícil con el pasar de los días. Sin embargo, si aprovechamos las bendiciones de estas y otras muchas herramientas para manejar nuestras familias, in sha Al-lah, encontraremos mucha paz.