mardi 11 septembre 2007

Soy Ramadan





Salam Alaikum a Todos/as!!

Me llamo Ramadán…
Algunos ya me conocen, les veo sonriendo, Os acordáis de mí?
También entiendo por qué estáis emocionados… Es una relación de muchos años
Y yo tampoco me he olvidado de vosotros, os conozco a todos
Sí Sí, esas noches de paz, misericordia, tranquilidad y esas oraciones…
Compartimos el salat, el duáa, el corán, y muchas lágrimas…

Este año, como todos, vengo con muchas sorpresas
Regalos, cartas, señales, susurros, milagros y pruebas
Soy el mensajero del misericordioso para sus siervos
Me ha hablado de cada uno de vosotros y si supierais…
Si supierais lo que sois para él de valiosos
Me lo dijo: “Les quiero a todos y a todas”

Vengo de invitado por la tierra
Dónde están para acogerme los generosos?
Dónde están para recibirme los brazos?
Esos triunfarán y tendrán éxito
y quien a ello se niegue, perdido sea y desgraciado.

Estoy muy contento…
Nuevas caras este año voy a conocer
Y con otros corazones me voy a relacionar
En China, Australia, Japón, Jordania, España y Senegal…
Nuevos Musulmanes y niños que ya son mayores
Para esos tengo regalos muy especiales
Y de parte de Alah, mucha fuerza, fe y bendiciones.

Para ellos me quiero presentar:
Os habrán hablado de mí vuestros amigos y padres
Y vuestros sabios en sus libros me tienen presente
Soy hermano de Muharram, Safar, Shaaban y Shawal…
Y gracias a mi señor, de entre ellos el más especial
Soy parte muy valiosa del tiempo y el tiempo es oro
Con ser el mes del corán Alah me honró.

Alah dijo de mí: “En el mes de Ramadán se hizo descender el Corán, dirección para los hombres y pruebas claras de la Guía y del Discernimiento; así pues, quien de vosotros vea el mes, que ayune” Sura 2/ Aleya 185

Y vuestro profeta Muhammed (s.a.s), el ejemplo a seguir y la guía luminosa para la humanidad entera, deseaba verme teniendo el paraíso más alto asegurado antes de su muerte… Decía: “Oh Alah!! Bendícenos este mes de Shaaban, y haznos vivir hasta alcanzar el Ramadán? “

Me creéis ahora, que no soy un mes cualquiera?
Alah prepara un ambiente especial para mi presencia
Cierra las puertas del infierno, abre las del paraíso y las fuentes de la gloria
Encadena a vuestro enemigo y origen del mal Iblis, maldito sea
Multiplica las buenas acciones y borra los errores…
Si Alah perdona a miles y miles, por qué no ser de ellos?

Os pido… Buena recepción y aviso: Voy a estar poco...
Un lugar en vuestros corazones, más atención y esfuerzo
Son días que pasan volando… y ya estoy llegando…
Despertad!! Preparaos, oh buscadores del éxito!!

Por otro lado… Estoy triste, Muy triste…
Veo en el mundo mucho odio y en cada rincón una guerra
Qué os pasa delegados de Alah en su tierra?
Esto no puede seguir así, tú y yo lo vamos a cambiar
Con un mundo más justo soñamos y lo vamos a lograr.

Espero verte pronto y que el encuentro te sirva de algo
Yo estoy ansioso por verte, qué hay de ti?

Atentamente

"Ramadán"

mercredi 29 août 2007

La aproximación del Ramadán




Por: el Sheik Abdullah Ibn Salih al-Fawzan.
Tomado de: http://www.troid.org/
Traducido por: Musa Abdullah Reyes H.
Para: http://www.islammexico.net/

Abu Hurairah reportó que el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) dijo: “El Ramadán ha venido a ustedes, un bendito mes. Alláh ha hecho obligatorio sobre ustedes su ayuno. En ello, las puertas del cielo están abiertas, las puertas del infierno están cerradas y los malvados demonios están encadenados. A Alláh pertenece una noche en ello, la cual es mejor que mil meses. Quienquiera sea impedido de su bien, entonces él ha sido privado”[2].

Este hadith es una buena noticia para los rectos sirvientes de Alláh, de la venida del bendito mes del Ramadán. El Profeta (صلى الله عليه وسلم) informó a sus compañeros de su venida y esto no fue solo una simple difusión de noticias. Más bien, su intención era darles las buenas noticias de un tiempo magnificente del año, para que así la gente recta quienes son rápidos para hacer (buenos) actos, pueda darle su debida estimación. Esto es porque el Profeta (صلى الله عليه وسلم) explicó en ello (el hadith) que Alláh ha preparado para sus sirvientes de entre las vías hacia el ganar perdón y Su contento y ellas son muchas vías. Así que quienquiera que tenga una evasión del perdón de él durante el mes de Ramadán, entonces él ha sido privado con la más alta privación.

De entre los más grandes favores y bondades que Alláh ha conferido sobre sus sirvientes es que Él ha preparado para ellos ocasiones meritorias para que así ellas puedan servir de prueba para aquellos quienes lo obedecen a Él y una carrera para aquellos quienes corren para competir (por buenos actos). Estas ocasiones meritorias son tiempos para cumplir las esperanzas por esforzarse en la obediencia y rectificar los defectos y deficiencias por la auto rectificación y el arrepentimiento. No hay una sola ocasión de estos virtuosos tiempos, excepto que Alláh haya asignado en ello trabajos de obediencia, por los cuales uno pueda acercarse a Él. Y Alláh posee las cosas más hermosas como regalos, los cuales Él confiere sobre quienquiera que Él desee por su Gracia y Misericordia.

Así que aquel quien logra la verdadera felicidad es aquel quien toma ventaja de estos meses, días y horas virtuosos y se acerca a Su Guardián en ellos, por hacer lo que está prescriben ellos de entre los actos de obediencia.

Así, quizá él será mostrado con una de las muchas bendiciones de aquellas ocasiones y ser ayudado por ellas, con una asistencia que lo salva del Fuego y lo que contenga; tal como su calor ardiente[3].

Ser capaz de alcanzar el Ramadán es una magnificente bondad por sí mismo, conferida sobre aquel quien lo alcanza y se levanta para esta ocasión, al levantarse en oración durante sus noches y ayunando durante sus días. En ello (el Ramadán) él retorna a su Protector; se aleja de desobedecerlo para obedecerlo a Él, de ser negligente hacia Él, para recordarlo a Él, de mantenerse distante de Él para volverse hacia Él en arrepentimiento sumiso.

Un musulmán debe ser consciente de esta bondad y reconocer su magnitud. Porque efectivamente, mucha gente está impedida de ayunar, ya sea porque ellos mueren antes de alcanzar (el Ramadán) o ellos no son capaces de observarlo o porque ellos se oponen y se alejan de ello. Así, aquel quien ayuna debe dar alabanza a su Señor por esta bondad y debería dar la bienvenida a este mes con el gozo y la alegría que un magnificente tiempo del año sobresale de todas las ocasiones para llevar a cabo la obediencia es bienvenido. Él debería esforzarse a sí mismo profundamente en hacer buenos hechos. Y él debería invocar a Alláh para que le garantice el ayunar y levantarse en oración nocturna y que Él lo provea con seriedad, entusiasmo, fuerza y energía en ese mes. Y que Él lo despertara del adormecimiento descuidado, para que así él pueda tomar ventaja de estos virtuosos tiempos de bien.

Es desafortunado encontrar que mucha gente no conoce el valor de esta virtuosa ocasión, ni ellos consideran que sea sagrado. Así que el mes de Ramadán ya no se considera un mes significativo para la obediencia, adoración, recitación del Corán, dar caridad y hacer remembranza de Alláh. Más bien, para alguna gente se vuelve un tiempo significativo para ellos, para diversificar sus comidas y bebidas y para preparar diferentes tipos de platillos antes de que el mes comience. Alguna otra gente no conoce el Ramadán excepto como un mes de adormecimiento y constante recurrir a las reuniones, mientras se duerme durante el día. Esto es hasta el punto de que algunos de entre ellos duermen pasado el tiempo de las oraciones obligatorias, así no rezándolas en congregación o en los tiempos apropiados. Otra gente no conoce el Ramadán excepto como un tiempo significativo para conducirse con asuntos mundanos, no como una tiempo significativo para conducirse con asuntos de la Otra Vida. Así que ellos trabajan afanosamente en ello, comprando y vendiendo, y así ellos se quedan en las áreas del mercado consecuentemente abandonando las Masyids y cuando ellos rezan con la gente, ellos lo hacen de una manera apurada. Esto es porque ellos encuentran su placer en los lugares del mercado. Esto es el extremo que las nociones y puntos de vista (del Ramadán) han sido cambiadas.

Algunos de los Salaf han acostumbrado decir: “Efectivamente Alláh, el Más Alto, ha hecho el mes de Ramadán como una competición para Sus criaturas, en la cual ellos pueden competir con otro hacia Su placer, por medio de obedecerlo a Él. Así, el grupo viene primero y así ellos prosperan y otro grupo viene al final y así ellos fallan”[4].

También, el individuo que no sabe si este es quizá el último Ramadán que él verá en su vida, si él lo completa, cuantos hombre mujeres y niños han ayunado con nosotros el año pasado y ahora ellos yacen ahora enterrados en las profundidades de la tierra, dependiendo de sus buenos hechos, y ellos esperaban ayunar por muchos más meses de Ramadán. Similarmente, nosotros deberíamos seguir su vía. Por lo tanto es sobre los musulmanes el regocijarse en esta ocasión magnificente para la obediencia. Y él no debería renunciar a ello, sino en vez de ellos, ocuparse a sí mismo con lo que lo beneficiará y que causará que su efecto permanezca. Porque qué más es esto sino días numerados en los cuales es ayunado en sucesión y los cuales terminan rápidamente.

Que Alláh nos haga a nosotros, tanto como a ustedes, de entre aquellos quienes están más adelantados en obtener buenos hechos.

[1] Lo siguiente es tomado de Ahadithus-Siyam: Ahkam wa Adab (páginas 13 a 15).
[2] Este Hadith es reportado por Ahmad y An-Nasai; ver la revisión de Ahmad Shakir del Musnad (no. 7148) y Sahih Targhib wat Tarhib de Al-Albani (1490), tanto como Tamam-ul-Manah (395).
[3] Estas son las palabras de Ibn Rayab en Lataif-ul-Marif, página 8.
[4] Lataif-ul-Marif, de Ibn Rayab página 246.
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dimanche 26 août 2007

samedi 25 août 2007

Jutba sobre la sinceridad

Jutba sobre la sinceridad

Mezquita Assalam-Bilbao,
14 de julio de 2006


Bismillahi Arrahman Arrahim,
Allah Bihozbera eta Errukitsuaren izenean,
En el Nombre de Allah, el Muy Clemente, el Muy Misericordioso,

Jutba del sheik Nasser al Mabel de Buenos Aires (texto del extracto leído):

Alabado sea Allah, Quien concede recompensas sin contarlas. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Uno o Único, sin asociados, Él es Perdonador y Remisorio, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, su familia y compañeros.Temed a Allah, obedeced Sus órdenes y alejaos de Su ira y de los pecados. Debemos saber que el rango más elevado ante Él se logra a través de la fe y de la buena moral, y el verdadero valor del hombre para Allah y para las personas es por dicha fe y sus obras piadosas, no por poseer riquezas ni fortaleza física. Allah dice:

"No son vuestros bienes ni hijos los que os acercan a Nosotros sino la fe y las obras piadosas, éstos (que crean y actúen piadosamente) obtendrán una recompensa multiplicada por cuanto obraron y estarán a salvo en altas estancias (en el Paraíso)" (34:37).

A través de las obras buenas se obtiene una magnífica recompensa y con cualidades nobles la incrementan según sea el beneficio general que ello produzca al individuo y a quienes le rodean. Todo lo contrario, las malas obras y cualidades bajas aumentan el castigo acorde al perjuicio personal y que cause a los demás. Allah dice:

"Cada uno obtiene un grado acorde a sus acciones y les recompensaremos o castigaremos por ellas y nadie será oprimido" (46:19).


La sinceridad es una cualidad noble que sólo la tienen aquellos de corazón sano. Allah ordena en Su Libro diciendo:

"¡Oh, creyentes! Temed a Allah y contaos entre los veraces" (9:119).


La sinceridad deja en claro quién es una buena persona, en tanto que la mentira todo lo contrario; la sinceridad es una salvación y la mentira una perdición. La sinceridad es una cualidad ejemplar para toda mente sana, el Profeta (PyB) exhortaba a ser sinceros; como transmitió Ibn Mas´úd (que Allah se complazca de él) que el Mensajero de Allah (PyB) dijo:

"Debéis ser veraces porque la veracidad conduce a la piedad y ésta al Paraíso, una persona continúa obrando y hablando con sinceridad hasta que Allah lo registra como uno de los veraces. Apartaos de la mentira porque ella lleva a la corrupción y la corrupción al Infierno, una persona continúa mintiendo hasta que Allah la registra como un mentiroso" Transmitido por Al Bujari y Muslim.


Allah ha prometido a los veraces una enorme recompensa en este mundo y en el Otro, en esta vida les facilita expresarse en forma correcta, hacerse merecedores del amor de Allah y de la gente, ser consideradas personas confiables, los demás se sienten a salvo de cualquier perjuicio de parte de ellos y jamás caen presa del temor, Al Hasan bin Ali (Allah se complazca de ambos) dijo que memorizó del Mensajero de Allah (PyB) las siguientes palabras:

"Deja lo que te haga dudar por aquello que te produzca dudas, la sinceridad es sosiego y la mentira incertidumbre". Transmitido por At Tirmidhi.


En cuanto a la recompensa por la sinceridad en la otra vida es la complacencia divina y un grado elevado en el Paraíso donde hay lo que ningún ojo vio, ningún oído escuchó y nadie pudiere imaginarse, Allah dice en el Sagrado Corán:

"Este es el día en que los veraces se beneficiarán con su sinceridad, tendrán jardines por donde corren los ríos donde morarán eternamente. Allah estará complacido de ellos y ellos de Él, éste es el triunfo grandioso" (5:119)

y dice el Altísimo:

"Quien obedezca a Allah y a Su Mensajero estará con quienes Allah ha favorecido: Los Profetas, los veraces, los mártires y los justos ¡Qué excelentes compañeros!" (4:69).

La veracidad es expresarse y obrar con sinceridad. En cuanto a las palabras sinceras significan decir la verdad al transmitir el Mensaje de Allah, las palabras de Su Mensajero (PyB), u ordenar el bien y dilucidar lo falso para que los demás se abstengan. Allah dice:

"Quienes creyeron en la verdad cuando la recibieron ésos son realmente los piadosos" (39:33),

y dijo el Profeta (PyB). "El creyente es aquel que cuando se expresa dice la verdad, y cuando se le transmite algo no lo pone en tela de juicio".

La honestidad en las obras significa tener una intención sincera de agradar a Allah a través de ellas, realizarlas con amor por Él, certidumbre, actuando acorde a las enseñanzas del Mensajero de Allah, y tratar a quienes nos rodean con sinceridad, misericordia, y cumpliendo los compromisos realizados.

Allah dice:
"La piedad es creer en Allah, en el Último Día, en los ángeles, en los Libros y en los Profetas, hacer caridades con sus bienes, a pesar del apego a ellos, a los parientes, huérfanos, necesitados, viajeros insolventes, mendigos y para liberar esclavos, hacer la oración, pagar el zakat, cumplir con los compromisos contraídos, ser pacientes ante la adversidad, en las desgracias y en los momentos más duros de la lucha, Éstos son los veraces y éstos son los piadosos" (2:177)

y dice también:
"Entre los creyentes hay hombres que han sido fieles a su compromiso con Allah, algunos cayeron luchando por Su causa y otros que quedaron vivos esperan obtener este honor y jamás cambiaron su compromiso" (33:23).


La fe tiene por origen la sinceridad y la creencia, y se refiere a las palabras y a las obras, los piadosos de las primeras generaciones de musulmanes se aferraban a esta noble cualidad tanto con su Señor como con los siervos de Allah.

Ka´ab bin Málik (Allah se complazca de él) dijo: ¡Oh, Mensajero de Allah! Ciertamente Allah me ha salvado por mi veracidad, y parte de mi arrepentimiento es no decir sino la verdad mientras viva ¡Por Allah! No he visto que nadie entre los musulmanes al que se le haya facilitado ser veraz desde que hablé aquella vez con el Mensajero de Allah ¡Por Allah! No he mentido intencionalmente desde esa oportunidad". Transmitido por Al Bujari y Muslim.

Allah describe a los primeros Emigrados como veraces diciendo:

"Para los emigrados pobres, los que se vieron forzados a dejar sus hogares y sus bienes en búsqueda del favor de Allah, auxilian a la religión de Allah y a Su Mensajero (con sus personas y sus bienes). Éstos son los veraces" (59:8).


Temed a Allah y no abandonéis la sinceridad, puesto que es una cualidad noble por la que se obtendrá una magnífica recompensa. Que Allah nos bendiga a través del Corán, y nos beneficie con sus aleyas y su sabiduría, y también con las enseñanzas del mejor de los Mensajeros.

La sinceridad es un atributo que Allah ama y también Su Mensajero, toda persona dotada de sano juicio comprende sus beneficios. El Profeta exhortó a ser sinceros y a adorar solamente a Allah desde el comienzo de su prédica.

Abu Sufian (que Allah se complazca de él) dijo que Heraclio le preguntó acerca del Profeta (PyB) diciendo: ¿Qué es lo que os ordena? Le respondí: Dice: "Adorad a Allah solamente, no Le asociéis copartícipes y abandonad lo que dicen vuestros padres (acerca de sus falsas creencias)" y nos ordena practicar la oración, a ser sinceros, honestos y a mantener unidos los lazos familiares. Registrado por Al Bujari y Muslim.


Allah, enaltecido sea dice:
"A los musulmanes y las musulmanas, los creyentes y las creyentes, los adoradores y las adoradoras, los veraces y las veraces, los pacientes y las pacientes, los modestos y las modestas, los que hacen caridades y las que hacen caridades, los que ayunan y las que ayunan, los que cuidan sus partes íntimas y las que lo hacen, los que recuerdan frecuentemente a Allah y las que Lo recuerdan, Allah les tiene reservado Su perdón y una enorme recompensa" (33:35).

Contaos entre los veraces tanto en las palabras como en vuestras acciones, pues la veracidad es una de las puertas del Paraíso. La sinceridad es alejarse de la traición, del engaño, de las confabulaciones. La peor de las calumnias es mentir acerca de Allah, decir cosas del Islam que son ajenas al mismo y relacionarlo con la opresión y la enemistad. El Islam es una religión de misericordia y compasión, Allah dice:

"No te hemos enviado sino como una misericordia para los mundos" (21:107).


El Islam es una religión de justicia y benevolencia, Allah dice:

"Allah ordena la justicia y a hacer el bien, y a ayudar a los parientes cercanos, y prohíbe la indecencia, lo reprobable y la injusticia" (16:90).

El Islam es una religión donde se respetan los compromisos contraídos, Allah dice:
"¡Oh, creyentes! Cumplid con vuestros compromisos" (5:1) y dice el Altísimo:
"Allah os ordena restituir lo que os fue confiado a su dueño y que seáis justos cuando juzguéis" (4:58).



El Islam ha sido puesto a prueba a través de calumnias acerca de sus principios, como las acusaciones de los distintos grupos tendenciosos de la actualidad que tildan al Islam como una religión terrorista, que forma enemigos, opresores y destructores, mientras que el Islam, con sus enseñanzas abiertas y tolerantes, con una legislación digna combate y prohíbe la injusticia, la indecencia y la corrupción, Allah dice:

"No transgredais, ciertamente Allah no ama a los transgresores" (5:58).

El Islam es la religión verdadera que ordena todo el bien en pos del bienestar de la humanidad, y prohíbe todo lo que sea perjudicial para la misma.

mercredi 22 août 2007

"¡Benditos son los Extraños!"

El Profeta Muhammad (paz y bendiciones) - 12"¡Benditos son los Extraños!"


Las alabanzas a Dios, el Señor de los mundos, el Creador de los cielos y la tierra, el Señor del Gran Trono, el más Misericordioso, el Todopoderoso, Él es Quien da la vida y la muerte. Le agradecemos por hacernos creyentes, y por darnos la guía recta: el Corán y la Suna, el método del Profeta Muhammad, la paz sea con él. Que Dios bendiga al Profeta Muhammad, a su padre Abraham, a sus hermanos Moisés y Jesús, a todos los profetas, sus familias, sus compañeros y sus seguidores justos.

Atestiguo que no hay dios salvo un Dios, Alá. Atestiguo que Muhammad es su siervo y su último mensajero. Le dio el mensaje completo y perfecto, el mensaje del Islam; y le envió como misericordia y bendición a todo el mundo. Atestiguo que el profeta Muhammad, la paz sea con él, comunicó el mensaje de Dios, tal como lo recibió a través de la revelación, sin ningún cambio y sin esconder nada. Él dio el buen consejo a toda la humanidad. Él trajo al mundo el conocimiento, la fe y la paz. Llevó a la gente, desde la oscuridad y la ignorancia, a la luz y la tranquilidad. Quien siga su mensaje, tendrá el éxito, y quien lo rechace, tendrá la pérdida en esta vida y la otra.



Hermanos y hermanas, mantengan la piedad y el temor de Dios, y mantengan su recuerdo, su dhikr, para obtener sus bendiciones y la paz y tranquilidad que Él nos prometió. Dice en el Sagrado Corán:

“Quienes crean, aquellos cuyos corazones se tranquilicen con el recuerdo de Dios – Así, por el recuerdo de Dios, se tranquilizan los corazones.”


Hermanos y hermanas, hemos visto cómo los incrédulos de la Meca se molestaron con las enseñanzas del Islám y le pidieron al tío del amado Profeta detenerlo. Pero Aláh le apoyó a nuestro amado Profeta por su tío, que le defendió en contra de sus enemigos. Cuando los líderes de los incrédulos presionaron a Abu Tálib para detener al Profeta, le contestó el amado Profeta con sus palabras famosas: Oh tío, por Dios, aunque pusieran el sol en mi mano derecha, y la luna en la izquierda, a que dejara este asunto, o que me muera, no le dejaría.


Con estas palabras firmes, anunció el Mensajero de Aláh, la paz sea con él, que iba a seguir en su camino a pesar de las amenazas de los incrédulos, y así es el ejemplo de los que llaman al camino de Aláh, no abandonan su camino de verdad por ninguna razón, después de haber tomado sus medidas correctas, y después de seguir los mandamientos de Aláh en su manera de trabajo.

Dice Aláh en el Sagrado Corán: Llama al camino de tu Señor por medio de la Sabiduría, la buena exhortación y convenciéndolos de la mejor manera.


Narró Ibn Isjáq en la biografía del Profeta, la paz sea con él,:

Y luego, [los incrédulos de] la tribu de Quraish se incitaron entre sí en contra de los compañeros del Profeta que estaban entre ellos. Así pues, cada tribu agarró a sus miembros musulmanes para torturarles y forzarles a abandonar su fe. Mientras que Aláh protegió a Su Mensajero, la paz sea con él, por su tío Abu Tálib. Y cuando vio Abu Tálib lo que estaban los incrédulos haciendo, invitó au sus clanes de “Bani Háshim” y “Bani Abdul Muttalib” para ayudarle en proteger al Mensajero de Aláh, la paz sea con él. Entonces le contestaron y le apoyaron en lo que les pidió, excepto por Abu Lahab, el odioso enemigo de Aláh.

Así pues, hermanos y hermanas, empezó una época dura para el Islám en la Meca. Los incrédulos comenzaban a torturar a los musulmanes, mientras éstos no dejaban de tener paciencia y firmeza en su fe, a pesar de toda la tortura y las molestias. Es el ejemplo para los creyentes en todas las épocas de la historia. El que quiere abrazar el Islám y seguirlo siempre va a pasar por una etapa de dificultades y pruebas.

Dice Aláh, el Altísimo en la Sura de la Araña, número 29: Alif, Lam, Mím. ¿Es que cuenta la gente con que se le va a dejar decir: “creemos”, y no van a ser puestas a prueba? Es verdad que ya probamos a los que les precedieron, y así Aláh ciertamente tendrá constancia de quienes son los veraces, y ciertamente tendría constancia de quienes están mintiendo.

El que tenga la paciencia en estas pruebas, tendrá el éxito en esta vida y la otra, porque así comprueba la verdad de su fe, y que esta fe es más fuerte que las molestias y la tortura; sabiendo que lo que tiene Aláh preparado para él es mejor que todo lo que hay en el mundo, y que los castigos del otro mundo son más fuertes y duros que toda la tortura de nuestro mundo. Esta es la fe que necesitamos, hermanas y hermanos:

Una fe que no baja ni cambia ante las dificultades, sino se aumenta y crece cada día más. Como bien dijeron los versículos Coránicos anteriores: Aláh ha puesto a prueba a los pueblos anteriores y a sus profetas. Los que se negaban a creer y desmentían la verdad, perdían en esta vida y la otra.

Mientras los que eran veraces y pacientes, llegaban al éxito y la salvación en esta vida y la otra. No se alejaron de su fe por que los incrédulos que eran sus parientes y amigos les abandonaban, se burlaban de ellos, o incluso les torturaban; sino que todo lo anterior les fortalecía la fe y la confianza en Aláh. Cuando llegó el triunfo de Aláh, salieron los profetas victoriosos, y con ellos los creyentes; mientras que los incrédulos perdieron todo. Así fue en este mundo, pero en el otro mundo, el éxito de los creyentes es mucho más grande, y la pérdida de los incrédulos mucho más grave.

Aláh, el Altísimo, ha explicado en varias partes del Sagrado Corán el destino de los pueblos anteriores, para fortalecer la determinación del los primeros musulmanes en la Meca, para que no perdieran la paciencia. En ellos tendremos un buen ejemplo, hermanos y hermanas. El creyente que se aferra a su fe, sigue los mandamientos de Aláh, y se aleja de lo que Él prohibió, no puede evitar ser puesto a prueba.

La gente podría ver raro que musulmán y la musulmana establezcan las oraciones a tiempo, les podría incluso molestar en su trabajo o en su casa para impedirles rezar. Alguna gente podría burlarse del creyente que evita tener pareja ilícita y afuera del matrimonio. La musulmana podría escuchar insultos en la calle cuando ella escoge usar su velo.

Alguna gente podría ridiculizar al creyente que busca la comida lícita (la comida Halal) y evita lo prohibido como el vino y la carne de cerdo; incluso podría uno sufrir insultos de algunos enfermos que se dicen musulmanes, pero se burlan del creyente que insiste en comer la carne Halal. Todo eso podría pasar, hermanos y hermanas. Son pruebas necesarias. El que las llegue a sufrir, necesitaría recordar la paciencia de nuestro amado Profeta y de sus nobles compañeros, una paciencia ante dificultades más duras y más fuertes.

Necesitaría también recordar lo que dijo nuestro amado Profeta: El Islám empezó como un extraño, y volverá a ser como empezó: un extraño. Bienaventurados pues son los extraños.

El que se ve extraño porque ama a Aláh y a Su Mensajero, obedece a Aláh y a su Profeta, y aplica la ley de Aláh en su vida, en su comida y bebida, en su comportamiento y conducta, entonces tendría que estar contento por ser extraño, porque así está siguiendo los pasos del amado Profeta y sus nobles compañeros, que son la mejor generación de toda la humanidad.


El amado Profeta, la paz sea con él, es mejor ejemplo para el nuevo musulmán cuando sufre el maltrato de parte de la gente más cercana a él. Antes del Islám, la gente consideraba al Profeta como el más digno de confianza, el más noble y el más honorable. Por eso, le fue muy duro escuchar sus insultos y mentiras cuando empezó a predicar la unicidad de Aláh.

Dice Aláh, el Altísimo: Sad, ¡por El Corán que contiene el Recuerdo! Sin embargo los que se niegan a creer muestran arrogancia y oposición.
¿Cuántas generaciones anteriores a ellos destruimos? Imploraron cuando ya había pasado el tiempo de salvarles. Se extrañan de que les hayan llegado un advertidor que es uno de ellos; y dicen los que se niegan a creer: este es un mago farsante. ¿Acaso pretende que los dioses sean un único dios? Realmente es algo asombroso. Sus cabecillas han salido diciendo:
Id y seguid fieles a vuestros dioses pues en todo esto se persigue algo contra vosotros. No lo habíamos oído en la forma de Adoración anterior, sólo es una invención.

El que sepa del sufrimiento de los profetas anteriores, y con ellos nuestro amado Profeta, la paz sea con él, con todo so honor y nobleza; de que hayan sufrido insultos y hayan tenido paciencia; el que sepa eso tendría que saber que todo creyente que se aferre a su fe, está expuesto a sufrir lo mismo y que lo mejor es tener paciencia, igual como los primeros musulmanes que fueron puestos a prueba y torturados.


Hermanos y hermanas. El camino de la fe es un camino de pruebas tras pruebas. Porque el éxito tiene precio y nunca se da gratis. Dijo nuestro amado Profeta: Ciertamente, el trabajo para obtener el paraíso es duro como subir una montaña, y el trabajo hacia el infierno es fácil como caminar en una tierra plana.


Que Aláh nos dé la paciencia para seguir el camino del Paraíso y alejarnos del infierno. Que Dios bendiga al profeta Muhammad, a todos los profetas, a sus familias, sus compañeros, y sus seguidores justos. Que Dios nos guíe al camino recto, a seguir el Corán y la Suna del Profeta.


Fuente: http://www.islam.org.mx/

El camino de la felicidad




Como misericordia para el universo...