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dimanche 9 janvier 2011

Maquillaje y Belleza (¿Qué puede la mujer musulmana hacer para embellecerse y qué no?)



Si bien la mujer musulmana está llamada a cubrirse fuera de casa, no tiene prohibida la belleza, sino más bien, el Islam recomienda fuertemente que ella se arregle y luzca bien ante su esposo.



¿Qué puede utilizar la muslimah (mujer musulmana) para embellecerse?


• Usar cosméticos (como por ejemplo: base, lápiz de labio, etc., siempre y cuando estos no estén hechos de componentes haram (ilícitos)).


• Usar khol.


• Usar henna.


• Usar esmalte de uñas (siempre y cuando se quite antes de hacer wudu (ablución) o guhsul (ablución mayor) ya que si no se quita, el agua no llegará a las uñas y entonces el wudu o guhsul estará incompleto).


• Teñirse el cabello (siempre y cuando no se asemeje a como lo hacen los incrédulos; en el caso de haber canas es sunnah teñirse el pelo pero debe evitar totalmente el uso de tinte negro, se recomienda teñirlo con hennah o katm; también es mejor evitar tintes con muchos componentes químicos pues estos terminan destruyendo el cabello y es importante cerciorarte de que ninguno de los componentes son haram).


• Cortarse el cabello (siempre y cuando no se asemeje al corte de cabello de un hombre).


• Alisarse el cabello crespo.


• Depilar el bigote o barba o el vello de las mejillas.


• Depilarse el vello púbico (esto es obligatorio cada 40 días, pero puede hacerse en menor tiempo si se desea)


• Depilarse las extremidades del cuerpo (brazos, muslos, piernas)


• Usar joyas (si está usando alguna joya que está muy apretada y no permite el contacto de la piel con el agua será mejor quitarlo cuando haga wudu o guhsul, ya que de lo contrario la ablución no se considerará válida).


• Usar perfume (pero no puede usarlo al salir de casa).


• Usar tacones que no sean de alto exagerado ni llamen la atención.


¿Qué no debe hacer la muslimah para embellecerse?


• Usar cosméticos que tengan ingredientes haram.


• Depilarse las cejas.


• Hacerse tatuajes.


• Dejarse crecer las uñas (es sunnah recortarlas cada semana y según otra versión cada 40 días como máximo)


• Someterse a una cirugía plástica (a menos que sea por motivos de salud y no de estética, por ejemplo si alguna parte del cuerpo ha quedado desfigurada por algún accidente).


• Usar peluca, extensiones de cabello, cejas o pestañas falsas.


• Usar uñas postizas pues es una acción no recomendable.


Nota:
Cualquier cosa que impida el contacto del agua con la piel al hacer wudu o guhsul debe ser quitada (por ejemplo, los cosméticos a prueba de agua deben ser removidos).


En general, hay que recordar que el maquillaje y los adornos solo se pueden exhibir ante los esposos y aquellos que son nuestros mahram (aquellos con los que tenemos vínculos consanguíneos o de afiliación que no pueden casarnos), de lo contrario se vuelve algo haram (ilícito). También podemos usarlos en reuniones sólo de mujeres.


Fuente:


Revista ISLAM PARA LA MUJER HISPANOHABLANTE
www.islamparalamujerhispanohablante.webs.com
Publicado en nuestra sección:


ASUNTOS FEMENINOS

mardi 20 juillet 2010

Sólo una mujer fuerte puede manejar un hogar



Existe un antiguo proverbio mexicano que dice: “La casa no descansa sobre el suelo sino sobre la mujer”. Una mujer fuerte es la base de una familia sólida; ella la mantiene unida y la protege. Una mujer dirige y protege a sus hijos, sirve y atiende a su esposo, y se protege y respeta a sí misma. Si una mujer puede asegurar su propia fortaleza, podrá asegurar la solidez de su hogar y su familia.



Entonces, ¿cómo puede una mujer asegurar su fortaleza y habilidades para así mantener su hogar funcionando sin problemas? La realidad es que existen docenas de herramientas que se puede emplear para asegurar un hogar eficiente y una bien dirigida familia.



Sonrisas y saludos de paz

Todos sabemos el significado de una sonrisa, ella es considerada la forma más pequeña de caridad; entonces, imagínate despertando en la mañana y sonriendo a tu esposo e hijos. Una sonrisa cálida y un sincero saludo de paz (salam) pueden ser la base para un buen día. Antes siquiera de que el día haya comenzado, puedes ganar recompensa tan solo sonriendo. Agrega un bien intencionado “Assalamu alaikum” y te estarás encaminando por la dirección correcta.


Pero, ¿cuántas de nosotras realmente nos tomamos unos cuantos segundos para hacer esto cada mañana? O, en lugar de esto, ¿nos levantamos quejándonos por el despertador, por vestir a los niños, por que tomen el desayuno y luego se marchen al colegio? Y, ¿cómo saludamos a nuestro esposo por la mañana? ¿Le ofrecemos un amoroso salam o solo un rápido recordatorio de que traiga leche de regreso a casa?


Una sonrisa es una herramienta sencilla que puede arreglar muchos de los conflictos sociales y domésticos de hoy en día. Una sonrisa no solo ilumina el día de alguien más, sino que también hará que te sientas mejor. Pruébalo. Es difícil que te enojes con tus hijos si aún estás sonriendo.



Servir y proteger


Una sonrisa es solo el principio. Ella no puede hacer que los niños se vistan y vayan al colegio sin protestar. Servir y proteger no es solamente el lema del departamento de la policía; toda madre está de acuerdo con esto cuando se casa e inicia una familia. Una mujer debe servir y proteger su familia de los incontables vicios y maldades. Sin embargo, la forma en que ella los puede proteger es un tanto difícil de identificar. Primero, ella puede servir bien a su familia respetándolos, tanto a los más pequeños como a los más grandes; proveyendo a su familia un hogar limpio y seguro, ella está sirviendo a su esposo y a sus hijos simultáneamente.


Una mujer que sirve bien a sus hijos es la que puede bañarlos, vestirlos y alimentarlos sin demasiadas complicaciones. Una mujer que sirve bien a su esposo es la que puede mantener su casa funcionando con armonía, maneja bien el presupuesto y es eficiente con sus deberes. Una mujer fuerte no pierde su tiempo y dinero imprudentemente. Por el contrario, su esposo confía en ella para manejar los asuntos familiares. Ella es la cabeza del hogar cuando su esposo está en el trabajo y, por lo tanto, ella es responsable del buen funcionamiento de la familia. Al servir a su esposo, ella se preocupa por sus responsabilidades: por su hogar, por sus hijos y por sí misma como esposa.


Hacer el Salah juntos para permanecer juntos


Una mujer fuerte no puede proteger su familia por sí sola. Solo Al-lah Puede ofrecer completa protección; por tanto, una mujer fuerte sabe esto e introduce la oración y las súplicas dentro de la rutina diaria de su familia. Una mujer que ha construido un fundamento sólido para su familia enseñará a sus hijos a hacer el Salah y Du’ah, les enseñará a pedir buscar el perdón de Al-lah y Sus bendiciones.


Además, ella animará a su esposo e hijos a realizar el Salah juntos. Todos hemos escuchado o leído en stikers en los automóviles: “Una familia que reza unida permanece unida”. Este es el fundamento de una familia sólida, y el buen manejo de la familia depende de la unidad.


Los niños pasan entre 6 y 8 horas al día en la escuela, y el tiempo que pasan juntos, con la familia en casa, es limitado. Por lo tanto, la persona que pasa más tiempo en la casa por lo general es la madre, lo cual conlleva una carga de responsabilidad. En muchos casos los niños asisten a escuelas no-islámicas, y por esto los valores y la educación islámica que reciben diariamente es de la madre. Ella es el mejor ejemplo de qué hacer y qué no hacer. Entonces, las madres deben ser conscientes de esta responsabilidad y asegurarse que están mostrando el mejor ejemplo posible.


Ya sea que la madre esté cocinando algo o leyendo el Corán o cambiando un bombillo, sus hijos la están observando. Ellos están observando incluso si no están escuchando. Es por eso que es de suma importancia que una madre sepa que siempre está “en servicio”; ella siempre es el centro de atención de sus hijos. Piensa sobre cómo manejas ciertas situaciones y luego decide si es tiempo de cambiar tus acciones. ¿Cómo manejas las situaciones de ira, alegría, desesperación o miedo? Lo que tú haces o dices en esas situaciones es importante. Debemos recordar buscar la ayuda de Al-lah cuando la necesitamos y debemos recordad siempre mostrar gratitud hacia Él. Cuando hacemos la oración debemos hacerlo juntos; cuando recitamos el Corán o hacemos Du’ah debemos hacerlo en voz alta; cuando leemos el Corán debemos hacerlo ante la vista de nuestros hijos; y cuando vamos a visitar a una amiga enferma debemos llevar a nuestros hijos con nosotras.


La lista es virtualmente infinita sobre cómo podemos enseñar a nuestros hijos a ser los mejores musulmanes posibles. Los niños observan y escuchan, y luego reflejan lo que ven y oyen. Es a la madre a quien los hijos imitarán y copiarán. Hagamos que sea algo bueno lo que ellos imiten.



20 preguntas


Existe algo que incluso cualquier madre puede hacer para aprender sobre sus hijos. ¡Haz muchas preguntas! Una buena madre es la que sabe cómo hacer funcionar su hogar eficientemente. Una gran madre sabe esto y sobre lo que sus hijos se ocupan al mismo tiempo. ¿Haces suficientes preguntas? ¿Qué tan bien conoces a tus hijos? ¿Qué tan bien conoces a tu esposo? Probablemente sepas lo que a tu familia le gusta y le disgusta; pero, ¿conoces las debilidades de tu esposo y cómo apoyarlo? ¿Sabes cuáles son los miedos de tus hijos y los ayudas a superarlos? Los niños siempre hacen muchas preguntas, especialmente “¿por qué?”. Nosotros también debemos aprender a preguntar “¿quién?”, “¿qué?”, “¿cuándo?” y “¿dónde?”.


Y esto no se trata de entrometerse y espiar, sino de interesarse por lo que tu familia está haciendo. Pregunta a tu esposo sobre su día en el trabajo, pregunta a tus hijos sobre la escuela, descubre lo que están haciendo y cómo lo están haciendo. Una buena madre sabe lo que sus hijos están haciendo sin tener que esperar un informe de la escuela. Haz tu propia tarea y asegúrate que continúas con tu familia.


Nadie puede decir que el trabajo de una madre es fácil, y parece que se hace más difícil con el pasar de los días. Sin embargo, si aprovechamos las bendiciones de estas y otras muchas herramientas para manejar nuestras familias, in sha Al-lah, encontraremos mucha paz.


dimanche 5 juillet 2009

Tu eres un tesoro en el Islam !!





Si mujer ,el Islam me ha enseñado que tu eres un tesoro que debemos cuidar con ternura y respeto dándote amor , nos enseña a aceptarte tal y como eres, y también nos enseña a hablarte y tratarte como una verdadera reina y todo eso y mucho mas lo he aprendido gracias a la sunna del Profeta Muhammad (s.w.s)

Allah, el Altísimo nos dice en el Sagrado Coran:

<Tradad bien a vuestras mujeres en la convivencia.>
(4:19)

Narró Abu Huraira (r.d) que el Mensajero de Allah (s.w.s) dijo:” Os aconsejo tratar bien a las mujeres, ya que la mujer fue creada de una costilla y la parte mas torcida de la costilla es la parte superior. Si tratáis de enderezarla, la romperéis, y si la dejáis como está, seguirá torcida. Os aconsejo; tratad correctamente a las mujeres.”

Al Bujari 6/261 y Muslim 1468


En otra version registrada por Al Bujari y Muslim: "La mujer es como la costilla, si tratas de enderezarla la rompes. Si te deleitas con ella, te deleitas aceptando su naturaleza."


Narró Abu Huraira (r.d) que el Mensajero de Allah (s.w.s) dijo:

"Que ningun creyente desprecie a una creyente. Si detesta de ella algun defecto, seguramente se complace con alguna de sus virtudes."
Muslim 1419

Narró Abu huraira (r.d) que el Mensajero de Allah (s.w.s) dijo:

"El creyente de fe más completa es el de mejor carácter. El mejor de vosotros es aquel que mejor trata a su mujer."
At Tirmidhi 1162 Ahmad 2/250


Narró Abdullah Ibn Amr Ibn Al As (r.d) que el Mensajero de Allah (s.w.s) dijo:

"Este mundo tiene deleite, y el mejor deleite de este mundo es una mujer virtuosa."


Muslim 1467

mercredi 10 juin 2009

Muslima Kit

Muslima Kit

En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo.

Assalam alaikum warahmat Allah wabarakatuh,

Esperamos que con la Gracia del Misericordioso se encuentren bien herman@s que nos leen.

Por medio de estas palabras queremos hacerles la atenta invitación para fortalecer nuestra hermandad y unir nuestros corazones.

“Muslima Kit” es un proyecto donde los herman@s pueden regalar a las nuevas musulmanas un paquete básico del Islam que contiene:

  • Un Hiyab (velo).
  • Ropa de Salat.
  • Alfombra de Salat.
  • Dos Siwak.
  • y dos cds de Quran.

Para pedir el Kit podrían escribirnos al correo siguiente: muslimakit@musulmanas.org

Pidamos a Allah swt permitirnos llevar a cabo este proyecto con la mejor de las intenciones. Amin!



















vendredi 15 mai 2009

Las condiciones para asistir a la mezquita



Las condiciones para asistir a la mezquita
El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, dijo:

· "No impidáis a vuestras mujeres la asistencia a la mezquita, si ellas buscan vuestro permiso para hacerlo".

· "No impidáis a las siervas de Al-lah asistir a las mezquitas de Al-lah".

· "Si vuestras mujeres (ya sea de vuestra familia, tribu o sociedad) procuran vuestro permiso para ir a la mezquita, entonces, dejadlas hacer eso".

Les está permitido a las creyentes participar de las reuniones de los musulmanes en la mezquita, ya que hay mucho provecho por sacar de ello; no obstante, se aplican ciertas condiciones a este permiso, la más importante de las cuales es que la mujer que vaya a la mezquita no deberá utilizar perfume o maquillaje alguno. Zainab Az-Zaqafiah, narró que el Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alayhi wa sallam, dijo: "Si alguna de vosotras desea concurrir a la oración del ‘isha', no deberá usar perfume esa noche".

Otros numerosos hadices también prohíben a las creyentes el uso del perfume cuando se dirigen hacia la mezquita; por ejemplo, los siguientes:

· "Si alguna de vosotras fuera hacia la mezquita, no deberá usar perfume".
· "Cualquier mujer que se haya perfumado con incienso, no deberá asistir a las oraciones del ‘isha' con nosotros".

También, el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, enseñó a los musulmanes a prepararse a sí mismos, y a que se presentaran con un aspecto pulcro y limpio a las oraciones en yama‘ah (comunidad), fomentando, tanto a los hombres como a las mujeres, a tomar un baño (gusl): "Quien vaya a la yama‘ah, sea hombre o mujer, tiene que tomar un baño primero".

La participación activa de la mujer en la mezquita

Existen muchos relatos Sahih, que confirman la presencia y el rol de las mujeres dentro de la mezquita. Éstos describen cómo las creyentes participaban en el Salah Al Yumu‘ah, la oración del eclipse y las oraciones del ‘Id, respondiendo al llamado del Mu'adhin para unirse a la oración.

Un registro de Sahih Muslim, nos cuenta que 'Umm Hisham Bint Harizah Ibn An Nu‘man dijo: "No memoricé (la Surah) ‘Qaf, Por el Glorioso Corán...’, de otro que no fuese el propio Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, ya que él la recitaba desde el minbar todos los viernes, cuando impartía el sermón al pueblo".

El Imam Muslim también narró que la hermana de ‘Amrah Bint ‘Abd Ar-Rahman, dijo: "Yo aprendí (la Surah) 'Qaf, Por el Glorioso Corán...' del propio Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, cuando la recitaba todos los viernes desde el minbar".

Los relatos de hadiz, también nos narran que Asma' Bint Abi Bakr, que Al-lah Esté complacido con ella, asistió a la oración del eclipse (Salah Al Kusuf) junto al Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam. En cierto momento, ella no pudo escuchar las palabras del Profeta claramente, de modo que preguntó a un hombre que estaba cerca lo que él estaba diciendo. Dijo Asma’: "El Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alayhi wa sallam, se puso de pie para dirigirse a nosotros (después de la oración del eclipse), y nos habló acerca de la prueba a la que la persona será sometida en la tumba. Al mencionar esto, los musulmanes se alarmaron un tanto, y eso me impidió escuchar la última parte del discurso del Profeta. Cuando el bullicio cesó, le pregunté a un hombre que estaba próximo a mí: '¡Qué Al-lah te bendiga! ¿Qué fue lo que dijo el Mensajero de Al-lah al final de su discurso?' Él me dijo: 'Me ha sido revelado que seréis puestos a prueba en la tumba con algo similar en severidad a la prueba del Dayyal. (Se refiere a la fitnah o tribulación de la tumba)". [Bujari]

Al Bujari y Muslim también recopilaron otro relato de Asma', en el cual ella dice: "Hubo un eclipse solar en tiempos del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam. Terminé lo que estaba haciendo y luego fui hacia la mezquita, y vi al Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alayhi wa sallam, de pie (en posición de oración), de modo que me uní a él. Permaneció parado durante tan largo rato que sentí la necesidad de sentarme, no obstante, advertí la presencia de una mujer, quien lucía débil y cansada; así que me dije a mí misma: Esta mujer es más débil que yo, por tanto debo continuar de pie. Entonces, él inclinó la cabeza, permaneciendo en esa posición durante un largo tiempo; a continuación, levantó su cabeza y permaneció de pie durante tan prolongado tiempo, que si alguien hubiese llegado en ese momento habría pensado que aún no se había inclinado en ruku‘. Él completó la oración cuando terminó el eclipse, luego se dirigió al pueblo, alabando y glorificando a Al-lah, Alabado sea, primeramente".

El Profeta era considerado con las mujeres que asistían a la mezquita

El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, acostumbraba a acortar su plegaria si escuchaba llorar a un niño, porque comprendía la preocupación que estaría sintiendo la madre. En un hadiz, cuya autenticidad está comprobada, él, sallallahu ‘alayhi wa sallam, dijo: "Comencé la oración con la intención de hacerla prolongada, pero entonces escuché a un niño llorando, así que acorté mi oración, pues conocía el apremio que estaba padeciendo la madre debido al llanto".

El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, apreciaba las condiciones de las mujeres que asistían a las oraciones comunitarias, por tal razón solía ser benévolo con ellas acortando la plegaria si escuchaba el llanto de un niño, a fin de que la madre no se angustiara, como lo hemos visto en le hadiz citado anteriormente. Cierta vez, retrasó la oración del ‘isha', y ‘Umar, que Al-lah Esté complacido con él, le llamó diciendo: "Las mujeres y los niños ya se han ido a dormir". El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, salió a la luz y dijo: “Nadie sobre esta tierra está esperando por esta oración, excepto tú”.

La asistencia de las mujeres a la mezquita no debe ser motivo de conflictos (fitnah)

Las creyentes se deben comportar de acuerdo a las enseñanzas islámicas de pureza de pensamiento y comportamiento. Si por alguna razón existiera el temor de fitnah, asociado con la salida de las mujeres hacia la mezquita, entonces es conveniente para ellas orar en el hogar, y deben acatarlo. Esto es lo que está indicado en el hadiz de Ibn ‘Umar citado anteriormente, en el cual el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, dijo: "No impidáis a vuestras mujeres asistir a la mezquita, aunque sus hogares son preferibles para ellas".

El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, prohibió a los hombres impedir a las mujeres la asistencia a la mezquita de vez en cuando. Esto es lo que fue indicado en la primera parte del hadiz arriba citado. Otro hadiz confirma la agudeza del Profeta para con las mujeres que asisten a reuniones en la mezquita; por ejemplo, el registro de Muyahid Ibn ‘Umar: Dijo El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam: "No impidáis a las mujeres asistir a la mezquita de noche".

La asistencia de la mujer a la mezquita


Fuente: www.islamweb.net/esp

La permisión de asistir a la mezquita

Al-lah ha excusado a las mujeres de la obligación de asistir a la oración de yama‘ah en la mezquita; pero, al mismo tiempo, se les permite ir a participar de la yama‘ah con la condición de que vistan correctamente, para no causar ninguna tentación.

En verdad, las primeras mujeres musulmanas salían a rezar en la mezquita detrás del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam. Dijo ‘A’ishah, que Al-lah Esté complacido con ella: "El Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alayhi wa sallam, solía rezar el fayer (oración de la madrugada) y las creyentes rezaban con él envueltas en sus vestiduras; luego, ellas regresaban a sus hogares y nadie las reconocía". Y también dijo: "Las creyentes solían participar de la oración del fayer con el Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alayhi wa sallam, envueltas en sus vestiduras. Luego, regresaban a sus hogares después de haber finalizado la oración, y nadie las reconocía por la oscuridad".


La Sabiduría de Al-lah al no hacer obligatoria para las mujeres la asistencia a la mezquita

Al-lah, Alabado sea, Demostró una gran misericordia hacia las mujeres, librándolas de celebrar las cinco oraciones obligatorias en congregación, en la mezquita. Si Al-lah Hubiera determinado esto como obligatorio, habría colocado una carga intolerable sobre las mujeres y no hubieran sido capaces de cumplirla.
La pesada carga de las mujeres (los quehaceres domésticos y la atención a las necesidades de su marido y sus niños), no les permite abandonar la casa cinco veces al día, sería imposible para ellas hacer esto. De ese modo, se vuelve suficientemente palpable la sabiduría que hay detrás de limitar la asistencia obligatoria de las mujeres a la mezquita. Su oración en el hogar está descrita como mejor para ella que su oración en la mezquita, pero Al-lah, Alabado sea, le concedió la libertad de elección: ella puede rezar en el hogar si así lo desea, o puede ir a rezar a la mezquita.


“No impidáis a las siervas de Al-lah asistir a las mezquitas de Al-lah”

Si la mujer pide permiso a su esposo para salir hacia la mezquita, él no puede impedírselo, tal como el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, lo expresó en varios hadiz, como los siguientes:
· "No impidáis a vuestras mujeres ir a la mezquita, aunque sus hogares son preferibles para ellas".
· "Si vuestras esposas os piden permiso para ir a la mezquita, no se lo neguéis".

Los hombres hicieron caso de la orden del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, y permitieron a sus mujeres ir a la mezquita, aún cuando esto iba en contra de sus propios deseos. No hay indicación más exacta de esto, que el hadiz de ‘Abdullah Ibn ‘Umar, en el cual manifiesta: "Una de las esposas de ‘Umar acostumbraba a rezar el fayer y el ‘isha' en congregación, en la mezquita. En cierta ocasión, le fue preguntado: '¿Por qué vas a la mezquita cuando sabes que a ‘Umar le desagrada y es un hombre celoso?' Dijo ella: '¿Qué es lo que lo detiene de prohibirme hacerlo?' Él respondió: 'Las palabras del Mensajero de Al-lah: ‘No impidáis a las siervas de Al-lah asistir a las mezquitas de Al-lah’".

En conformidad con las enseñanzas del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, que permitían a las mujeres asistir a la mezquita y que prohibían a los hombres impedirles hacer tal cosa, las mezquitas estuvieron colmadas de mujeres, yendo y viniendo, tanto en los tiempos del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, como en los sucesivos períodos donde fue posible. Las mujeres venían a la oración, asistían a los sermones y clases, y tomaban parte activa en la vida pública del Islam. Esta era la situación en la época que fue prescrita la oración comunitaria a los musulmanes. Los musulmanes solían rezar en dirección a Bait Al Maqdis (Jerusalén), antes que la Qiblah fuera cambiada por la Sagrada Ka‘bah. Cuando fue revelado el mandato de Al-lah, Alabado sea, de tomar a la Ka‘bah como Qiblah, los hombres y mujeres que estaban rezando en dirección a Palestina orientaron sus rostros en dirección a la Ka‘bah, lo cual significó que los hombres y las mujeres tuvieron que cambiar de lugar.

La mezquita fue y continúa siendo el centro de luz y guía para los musulmanes; en este ambiente de pureza se realizan actos de culto, y desde su minbar se trasmiten mensajes de veracidad y guía. Desde los albores del Islam, la mujer musulmana ha tenido un rol que jugar dentro de la mezquita.

vendredi 20 mars 2009

La esposa musulmana ideal




Basándose en las enseñanzas islámicas sobre el matrimonio y la mujer, el musulmán no se ve atraído por una mujer superficial, sino que por el contrario prefiere una musulmana con una personalidad islámica definida, independiente y que practica el Islam por decisión propia; por eso el musulmán toma su tiempo para escoger a su compañera para toda la vida, buscando la que tenga características islámicas correctas que contribuirán a una vida conyugal estable y feliz. Por consiguiente el musulmán no está interesado únicamente en la belleza física, lo que es en realidad la preocupación de los jóvenes superficiales. Aunque no ignora el aspecto físico, también busca la religiosidad, inteligencia, intelectualidad y buen comportamiento, siguiendo el consejo del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) cuando dijo:

"Se buscan cuatro características en una mujer con objetivos de matrimonio: Riqueza, linaje, belleza física o religión. Escoge por religiosidad, pues es más probable que sea un matrimonio estable". Transmitido por Al-Bujâri y Muslim

Aunque el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) aconsejó al joven musulmán buscar una esposa religiosa, esto no significa que debe ignorar su belleza física, ya que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) indicó la necesidad de conocer personalmente a la mujer antes de contraer matrimonio, para que el musulmán no se encuentre casado sorpresivamente con una mujer que encontrará poco atractiva.

Al-Mugîrah Ibn Shu‘bah dijo: Cuando me comprometí con una mujer en la época del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), él me preguntó: "¿La has visto?" Yo le contesté: No. Entonces me dijo: "Ve y conócela, pues es más probable que encontréis amor y afinidad entre ambos". Transmitido por An-Nasâ'i con un Isnâd Sahîh

Un hombre que se había comprometido con una mujer de los Ansâr fue a ver al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), quién le preguntó: "¿La has visto?" Y él respondió: No. Entonces el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le ordenó que vaya a conocerla. Transmitido por An Nasâ'i e Ibn Mâyah con un Isnâd Sahîh

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) enfatizó esto en más de un Hadîz, de hecho la belleza es una de las características que un hombre busca en una mujer, además de la moral y la religiosidad. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le dijo a Ibn ‘Abbâs: "¿Quieres que te informe sobre lo más valioso que un hombre puede tener? Una esposa virtuosa. Que cuando la mira se deleita, cuando le solicita algo ella lo realiza y cuando está ausente ella le es fiel". Transmitido por Al-Hâkim, que dijo: Es Sahîh según los requisitos y las condiciones de Al-Bujâri y Muslim

Abû Hurairah (que ALlah esté complacido con él) dijo: El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) fue preguntado: ¿Cuál es la mejor mujer? Respondió: "Aquella que cuando su esposo la mira se deleita, cuando le solicita algo ella lo realiza, y no hace algo que él deteste". Transmitido por el Imâm Ahmad en Al-Musnad con un Isnâd Sahîh

Éstas son las características dadas por el Profeta(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) con respecto a la mujer con la cual se puede alcanzar felicidad, tranquilidad y estabilidad, y con la cual constituir un hogar agradable y seguro para criar hijos piadosos, sanos e inteligentes. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) insistió en que el matrimonio sea edificado sobre sólidas bases, con un equilibrio en lo físico, mental, espiritual y emocional, evitando conflictos y diferencias.

Por consiguiente el musulmán correcto que se basa en el Corán y la Sunnah en todos sus asuntos, no cae en la frivolidad de considerar únicamente lo físico.

dimanche 22 février 2009

La historia de una mujer honrada y recta

“Narró 'Abdullah Ibn Zaid Ibn Aslam de su padre, y éste de su abuelo, quien dijo: ‘Cuando estaba acompañando a ‘Umar Ibn Al Jattâb durante su patrulla nocturna por Al Madînah, de pronto él se sintió cansado así que se apoyo contra un muro.

Era plena medianoche, cuando escuchamos a una mujer decir a su hija: "¡Oh, hija mía levántate y mezcla esta leche con algo de agua!" Dijo la muchacha: "¡Oh, madre! ¿Acaso hoy no escuchaste el decreto del jefe de los creyentes (Amîr Al Mu'minîn)? La madre preguntó: "¿De qué se trata?" La muchacha respondió: "Él ordenó a alguien que anuncie en voz alta que la leche no debe ser mezclada con agua." La madre dijo entonces: "Levántate y ve a mezclar la leche con agua, pues tú estás en un lugar donde ‘Umar no puede ver lo que haces." La muchacha respondió a su madre: "No puedo obedecer a Allah en público y desobedecerlo en privado." ‘Umar , al escuchar estas palabras me dijo: "¡Oh, Aslam! Ve a aquel lugar y averigua quién es esa joven, a quién estaba hablando, y si ella tiene un marido. Así, fui al lugar y vi que ella no estaba casada, y la otra mujer era su propia madre, y tampoco tenía esposo.

Volví hasta ‘Umar de nuevo y le conté lo que había descubierto. Luego convocó a todos sus hijos y les dijo: "¿Alguno de vosotros quiere que yo le consiga una esposa? Si yo tuviera deseo de casarme sería el primero en contraer matrimonio con esta jovencita." Entonces ‘Abdullah dijo: "Yo tengo esposa." Luego ‘Abd Ar Rahmân dijo: "Yo tengo esposa." Y finalmente ‘Âsim dijo: "Yo no tengo esposa, así que dejadme desposarla." De este modo ‘Umar hizo arreglos para que la jovencita se casara con ‘Âsim. Ella le dio una hija, quien más tarde fue la madre de ‘Umar Ibn ‘Abd Al ‘Azîz."


Este es el profundo sentido de piedad que el Islam había implementado en el corazón de esta joven mujer. Ella era honrada y recta en todos sus asuntos, sean éstos públicos o privados, porque creía con convicción que Allah estaba con ella todo el tiempo, observando y escuchando todo lo que hacia. Ésta es la verdadera fe, y éstos son los resultados de esa fe que la elevaron al nivel del ihsân. Una de las recompensas inmediatas con la cual Allah la agració fue ese matrimonio bendito, uno de cuyos descendientes fue el quinto Jalîfah bien guiado: 'Umar Ibn ‘Abd Al ‘Azîz .


Fuente: Sifah As Safuah y en Uafiiât Al A‘iân y citada por Ibn Al Yauzi en su libro Ahkâm An Nisâ'. (Pág. 441-112):


Extraido del libro: La verdadera personalidad de la mujer musulmana


dimanche 7 septembre 2008

La madre que no era musulmana


Asmaá estaba muy ilusionada pero al mismo tiempo estaba preocupada. Su madre estaba en camino hacia Medina para visitarla. Habían pasado siete años desde que Asmaá había emigrado a Makka, y esto era mucho tiempo de separación entre madre e hija.

Como era natural, Asmaá tenía grandes deseos de ver de nuevo a su madre, pero había un problema, un gran problema.

Aunque el padre de Asmaá, Abu Bakr, era musulmán muy devoto y siempre procuraba vivir de acuerdo con las leyes de Dios, no había conseguido convencer a su mujer para que compartiera su fe. Ella no era aún creyente todavía adoraba a los ídolos. No aceptaba el creer en Dios, el Único Dios.

-Es mi madre, pensaba para sí Asmaá.- Habrá hecho un largo y duro viaje para verme. Debo darle la bienvenida con los brazos abiertos y demostrarle todo el amor que se le debe a una madre. Y, sin embargo, suspiró Asmaá, no cree en Dios. Un musulmán debe amar a Dios por encima de cualquier cosa en la tierra. Entonces, ¿Cómo debo recibir a una no creyente con amor y alegría?-

“Dios no os prohíbe

Que seáis bondadosos y equitativos

Con quienes no han combatido contra vosotros

Por causa de la religión

Ni os han expulsado de vuestros hogares.

Dios ama a los que son equitativos.”

(La examinada: 8)

Asmaá pensó en este problema durante algún tiempo, pero no podía tomar una decisión sobre qué debía hacer. Existía sin embargo, una solución; iría al Profeta (salala ua laihim ua salam) y le pediría consejo.

Sin duda,- pensó Asmaá-, el Profeta Mohammad (salala ua laihim ua salam) sabrá cómo resolver mi problema-.

Resultaba además que Asmaá era cuñada de Mohammad (salala ua laihim ua salam), ya que era hermana de Aisha, la mujer del Profeta (salala ua laihim ua salam)

-¡No sé qué hacer, oh Profeta (salala ua laihim ua salam)!-, dijo Asmaá cuando estuvo delante de Él (salala ua laihim ua salam).- Mi madre está a punto de llegar a Medina a visitarme, pero no es musulmana-, suspiró Asmaá.- De hecho, sigue adorando a los ídolos y no ve que el único camino correcto es creer en Dios, el Único.

-¿Y cual es el problema?-preguntó el Profeta (salala ua laihim ua salam), impasible ante esta confesión.

Asmaá le miró sorprendida.- Mi madre no es creyente-, repitió.- ¡No sé cómo debo recibirla y darle la bienvenida a mi casa con alegría en el corazón. No sé qué debo hacer!-

-La respuesta es sencilla-, dijo el Profeta (salala ua laihim ua salam) sonriendo.- Ella es tu madre. Debes recibirla y atenderla bien.-

-¿Aunque no sea musulmana?- preguntó Asmaá.

-Sigue siendo tu madre-, dijo el Profeta (salala ua laihim ua salam).- Cuando llegue debes tratarla con cariño, concederle todos sus derechos y el respeto que merece.-

-Si hubiera luchado contra ti por ser musulmana, o te hubiera echado de casa a causa de tus creencias, eso sería otro asunto.

Pero como tu madre no te ha hecho semejante cosa, Dios te ordena que seas justa y amable con ella y que la ames como hija suya que eres.-

“Si tus padres se esfuerzan en obligarte

A que asocies a Mí algún copartícipe

Del cual no tienes conocimiento, ¡no les obedezcas!

Pero convive bondadosamente con ellos en esta vida.

¡Sigue el camino de quien vuelve arrepentido a Mí!

(Luqman.15)

mercredi 6 juin 2007

La voz de la mujer ¿es aura?

Pregunta: Se dice que la voz de la mujer es aura, ¿Es cierto?



Respuesta: La voz de la mujer no es aura, y no tiene porque ocultarse. El Mensajero Muhammad sws escuchaba las consultas de las mujeres, también mas tarde seguían haciéndolo el resto de los compañeros del Profeta (sahabas), no existiendo quien les haya indicado que oculten sus voces.



Allah en el Corán instruye a las mujeres a que no hablen con hombres deconocidos de modo sensual, ya que aquellos de corazón enfermo pueden malinterpretar dicho tono de voz.



Allah dice en el Corán a las esposas del Mensajero sws:



¡Oh mujeres del Profeta! No sois como el resto de las mujeres, si teméis a Allah, no seáis descuidadas cuando habláis, de modo que complacierais a cuyos corazones están enfermos. Al Ahzab 33:32


Si estas advertencias se hacían a las mujeres del Profeta sws mientras que los creyentes de la primera generación tenían una fe sólida, y eran contemporáneos de la revelación del Corán y vivían en presencia del Mensajero sws. Entonces, ¿Cuánta precaución habrá que tomar en la actualidad, siendo la fe tan débil como es la nuestra?



Comité Permanente de Juristas



Nota del traductor: Como cualquier asunto en la vida cotidiana, si se utiliza como corresponde en su debido lugar, es completamente lícito, pero si se desvía de su uso serio, se convierte en algo ilícito. Es decir que la voz insinuante de una cantante no puede ser comparada con la voz de una mujer que presenta una conferencia sobre un tema que afecta a la sociedad.

Fuente: Grupo msn Ahlu sunnah wal yamaa

Sobre las cejas

En el Nombre de Allah el Misericordioso el Compasivo



Lo que dicen los sabios acerca de la depilación de las cejas y sobre aquellas mujeres que sus cejas son muy pobladas y gruesas.


Pregunta:

1- ¿Es licito depilarse las cejas?

2- ¿Cuál es el veredicto islámico sobre la utilización de uñas largas y pintadas Teniendo en cuenta que realizo la ablución antes de colocarme el esmalte, y lo retiro 24 horas después?

Respuestas:

1- Está prohibido depilarse o recortarse las cejas. Se registra en un hadiz donde el Profeta, maldijo a las que se depilan las cejas, y a las que realizan este trabajo (An namisat y Mutanamisat)

2- Abandonar el corte de las uñas es un acto contrario a la Sunnah, donde se aconseja cortarse las uñas cada cuarenta días como máximo. Ya que mantenerlas largas es una característica de los animales, y una imitación de las costumbres paganas.

El Profeta dijo: “La fitrah (inclinación natural innata del ser humano) son cinco: La circuncisión, afeitarse el pubis, recortarse los bigotes, depilarse las axilas y recortarse las uñas”

El Hadiz relatado por Anas dice: “El Mensajero de Allah nos dijo que el tiempo para recortarse los bigotes, recortarse las uñas, depilarse las axilas y afeitarse el pubis; que no debe superar las cuarenta noches”

Con respecto al esmalte de uñas, es preferible no utilizarlo ya que impide la llegada del agua a las uñas durante la ablución. O, al menos, deberías quitar el esmalte de las uñas cuando te dispongas a realizar la ablución.

Shejj Ibn Baz.


Pregunta

¿Está permitido las cejas, si su aspecto es desagradable?

Respuesta: Existen dos posibilidades:

La primera: que la eliminación sea a través de la depilación, en cuyo caso está prohibido, ya que el mensajero de Allah invocó la maldición sobre las mujeres que depilaban sus cejas.
La segunda: que la eliminación sea recortándolas, en cuyo caso existen varias opiniones de los sabios al respecto, aunque es preferible para la mujer evitarlo.

Sin embargo, si la mujer experimenta la aparición de vello en lugares inhabituales de la cara, como bigote o pelo en las mejillas, en este caso no existe ningún inconveniente en eliminarlo, porque afecta a la mujer en su aspecto exterior y en su ánimo.

Con respecto a las cejas, lo habitual es abandonarlas según su aspecto original y no eliminarlas, por que no se supone su aspecto como un defecto.

Shejj Ibn Uzaimin


Pregunta: ¿Puede la mujer depilar sus cejas? ¿Ya que estas son anchas y asemejan celas masculinas.

Respuesta: El Mensajero Muhammad que la paz y las bendiciones de Allah sean con el prohibió la depilación de las cejas, por que implica cambiar el aspecto que Allah dio al ser humano. Las cejas tienen la misión de proteger los ojos.

Shejj Ibn Yibrin.


Christian Zebib
Universidad Islámica de Medinah Facultad de Dawah
Christianzebib@hotmail.com

dimanche 13 mai 2007

Mal y buen comportamiento de una esposa

En el nombre de Alá, el Misericordiosísimo, el Compasivo.

Mal y buen comportamiento de una esposa

Assalamu alaikum wa rahmatulahi wa barakatu

En un hadiz auténtico compilado en Bujâri se narra la siguiente historia:

«Después de que se casó Ismael y falleció Umm Ismá’íl (Hagar) llegó Abraham a buscar a su hijo pero no lo encontró en su casa. Preguntó por él a su esposa y ella respondió: ‘salió a procurarnos el sustento’. Luego le preguntó por su situación y su subsistencia. Ella respondió: ‘vivimos en la miseria; sufrimos escasez y aprietos’, quejandose a Abraham. Abraham le dijo: ‘cuando llegue tu esposo, comunícale mi saludo de paz y dile que mude el umbral de su puerta’. Cuando Ismael volvió sintió algo inusual y preguntó: ‘¿Ha venido alguien?’ Su esposa respondió: ‘sí, ha venido un anciano así y así (y lo describió). Nos preguntó por tí y le respondí; también me preguntó por nuestra situación y yo le informé que pasamos penurias y escasez’. Ismael preguntó: ‘¿Te encomendó algo?’ Ella dijo: ‘sí; me pidió que te comunique su saludo de paz y dijo que cambies el umbral de tu puerta’. Él dijo: ‘ése es mi padre y me ordena que me separe de ti, así que vuelve con tus padres’. Y la divorció para casarse con otra mujer de ellos. Abraham dejó pasar el tiempo que Alá dispuso y luego vino a ver a su hijo y tampoco lo encontró. Así, entró y preguntó a su esposa por él. Ella dijo: ‘salió a procurarnos el sustento’. Él preguntó por su subsistencia y su situación. Ella respondió: ‘estamos bien y vivimos holgadamente’ y alabó a Alá’. Él preguntó: ‘¿Cuál es vuestro alimento?’ Ella respondió: ‘carne’. Él preguntó: ‘¿Y qué bebéis?’ Ella dijo: ‘agua’. Abraham dijo: ‘¡Oh Alá! ¡Bendíce su carne y su agua!’ El Profeta –salalahualahiuasala m- dijo: “En esa época no había granos; si hubiese granos, habría pedido que se los bendiga también”. Y cualquiera que se alimente de sólo dos cosas se enfermará, excepto la gente de La Meca. Abraham dijo: ‘cuando llegue tu esposo comunícale mi saludo de paz y dile que afirme el umbral de su puerta’. Cuando Ismael volvió preguntó: ‘¿Ha venido alguien?’ Su esposa dijo: ‘sí; vino un anciano de apariencia agradable’ y lo elogió. Agregó: ‘me preguntó por ti y le informé; me preguntó por nuestra situación y le dije que estamos bien’. Él preguntó: ‘¿Te encomendó algo?’ Ella respondió: ‘sí; me encomendó que te comunique su saludo de paz y que te diga que afirmes el umbral de tu puerta’. Ismael dijo: ‘ese era mi padre y me ordena que te conserve’».

Esta historia muestra que el comportamiento de la esposa juega un rol muy importante dentro de la vida familiar, la primera esposa de Ismael era una mujer que se quejaba de su situación y este es un modal del cual se deben alejar las musulmanas y los musulmanes, dado que afecta la relación de la pareja y afecta al marido, a ningún individuo le gusta pasar el tiempo con alguien pesimista y que se la vive quejándose todo el tiempo, mucha gente tiene suficientes asuntos que arreglar y le es incómodo estar a lado de alguien que en lugar de dar soluciones; solo ve problemas.

En la Dawa , se necesita que la esposa siempre anime a su marido para salir adelante, que lo invite siempre a seguir el camino del Corán y de la Sunnah , el apegarse a su religión, ella debe de ser su compañera en todo momento y situación que se presente.

Abraham ordenó a Ismael que dejará a la primera mujer, utilizando la expresión "cambia el umbral de tu puerta" refiriéndose a que si una mujer no es piadosa; lo que esta detrás de la puerta –que es el hogar- no estará tranquilo y viviendo como Dios manda. Además, él era un Profeta y sabía que la esposa de Ismael tenía que ser una gran mujer.

La respuesta de la segunda esposa fue: ‘estamos bien y vivimos holgadamente’ y alabó a Alá’. Él preguntó: ‘¿Cuál es vuestro alimento?’ Ella respondió: ‘carne’. Él preguntó: ‘¿Y qué bebéis?’ Ella dijo: ‘agua’. Abraham dijo: ‘¡Oh Alá! ¡Bendíce su carne y su agua!’ .

La segunda esposa no se quejó, sino al contrario, mostró agrado y alabó a Alá, esta fue la razón por la que Abraham ordenó a su hijo Ismael que la conservara.

El mostrar complacencia en cada momento que se presente muestra el buen carácter de un musulmán, dado que al enfrentar una situación se puede hacerlo de la siguiente manera:

1.- Quejándose.
2.- Siendo paciente.
3.- Complaciéndose.
4.- Agradeciendo.

La respuesta de la esposa de Ismael mostró complacencia y agradecimiento al alabar a Alá, y este es el mejor carácter que se puede encontrar dentro de una persona, el mostrar agradecimiento era lo que hacía el Profeta –salalahualahiuasala m- al decir : «Alabado sea Alá en toda circunstancia» (hadiz auténtico).

Que gran bendición es tener una esposa piadosa, y no hay algo tan agradable para un hombre como tener una mujer justa y recta:

¡Oh, Señor nuestro! Agrácianos con esposas e hijos que sean un motivo de alegría y tranquilidad para nosotros, y haz que seamos un ejemplo para los piadosos. 74:25.


Assalamu alaikum wa rahmatulahi wa barakatu

El siervo de Alá y su hermano en el Islam:

Muyahid Rojas
Estudiante de la Facultad de Sharî´ah en la Universidad Islámica de Medina Al Munawarah, Arabia Saudita.

Cualquier aclaración, consejo o comentario escribirme a:
isaalberto@yahoo. com
hassan_mx@hotmail. com